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El Ginseng

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Existen numerosas variedades de ginseng con distintas propiedades, por lo que habrá que elegir aquel que se más se adapte a las necesidades individuales.

Hoy día, el ginseng quizá sea la planta medicinal más popular en todo el mundo. Es originario de Asia, y se viene usando con fines medicinales desde hace siglos en los países asiáticos, principalmente en China. Aunque existe más de un tipo de ginseng, los más conocidos son el americano, el coreano (también llamado asiático) y el siberiano. Los dos primeros son los considerados "verdaderos" porque provienen de un género de plantas nominadas Panax.

El Panax quinquefolius crece principalmente en América y el Panax ginseng, crece principalmente en Asia. El conocido como ginseng Siberiano o Eleuterococo es de la misma familia pero de un género diferente (Eleutheroscoccus senticosus) y tiene distintos principios activos, de ahí que no se pueda considerar la misma planta medicinal.

Desde que en 1854, el científico e investigador Garriques encontró una saponina llamada pan aquilón en la raíz del ginseng, se han efectuado miles de estudios sobre esta raíz encontrándose, ácidos orgánicos, carbohidratos, aminoácidos, ciertas vitaminas, minerales, aceites esenciales, fitoestrógenos y enzimas; que estimulan diferentes partes del cuerpo (tono muscular, metabolismo, glándulas endocrinas, sistema nervioso).

Cómo actúa el ginseng

Los principios activos del ginseng son los ginsenósidos contenidos en la raíz, siendo ésta, la parte de la planta interesante desde el punto de vista fitoterápico y dietético. La cantidad de ginsenósidos que contienen los extractos de ginseng varían dependiendo de la edad de la raiz, de donde se ha cultivado la planta o del sistema empleado para el secado. Y es que hay que tener presente que para recoger las raíces se necesita esperar 6 años.

Además, la cantidad de ginsenósidos presentes en el extracto no debe ser nunca inferior al 4%: cuanto más elevada sea esa cantidad, más eficaz será la raíz. Numerosos experimentos han intentado demostrar la actividad farmacológica y bioquímica atribuida a esta planta, con resultados variables y en ocasiones contradictorios, sin duda debido a las diferencias de composición de los principios activos utilizados.

Basándonos en experimentos realizados en animales, sabemos que los ginsenoides aumentan el tiempo de ejercicio, estimulan la síntesis de proteínas, inhiben la agregación de las plaquetas, previenen la aparición de úlceras de estómago por estrés y aumentan la actividad del sistema inmune.

Con respecto a sus efectos en el organismo humano, Japón, Corea y Rusia son los países que mayores estudios han realizado de esta planta, los cuales han confirmado sus beneficios en el estrés (Alimentos contra el estrés) y el rendimiento laboral. Por todo ello, al ginseng se le puede considerar como una planta con efecto tónico o adaptógeno; es decir, ayuda al cuerpo a adaptarse al estrés:

•Aumenta la capacidad de resistencia a las situaciones de estrés.
•Aumenta la sensación general de vitalidad y la capacidad física y psíquica para trabajar.
•Según algunas personas, aumenta la capacidad sexual, pero no existen datos científicos al respecto.
•Algunos informes realizados han indicado que el ginseng podría ser beneficioso para quienes tienen diabetes no dependiente de insulina. Sin embargo, este hecho no debería considerarse hasta tener suficientes pruebas.
•En este sentido, el ginseng puede resultar interesante como complemento de una dieta equilibrada para incrementar el rendimiento físico y mental, mejorar la capacidad de concentración y los reflejos, reforzar los nervios y mejorar el sueño.

No obstante, al tratarse de un estimulante natural del organismo, que aumenta el potencial nervioso y la energía física, la suplementación ha de realizarse siempre de manera controlada y bajo criterio profesional. Tampoco hay que olvidar que todavía son numerosos los beneficios que se le atribuyen, de los cuales existen pocos datos científicamente comprobados sobres sus efectos en los seres humanos.

¿Todas las especies de ginseng son iguales?

Existen numerosas variedades de ginseng con diferentes propiedades bioquímicas y biológicas. Si bien todos son usados como adaptógenos, cada uno tiene características que sirven para diferentes tipos de condiciones. En la Medicina Tradicional China las sustancias son consideradas como ying o yang, representando los opuestos que se encuentran en el Universo (oscuridad vs luz; frío vs calor; depresor vs energizante, etc.). Esta distinción puede servir para diferenciar las particulares características entre el ginseng coreano y el ginseng americano. El primero es yang en acción, estimulando la energía del organismo, mientras el segundo es más ying siendo sedativo y relajante. De hecho hay datos científicos que muestran que el ginseng americano (Panax quinquefolius) muestra ingredientes llamados Rb1 ginsenósidos que tienen efectos sedativos y el ginseng coreano (Panax ginseng) contiene más Rg1 ginsenósidos que producen un efecto estimulante.

La diferencia principal entre el coreano y el americano en cuanto a la acción antifatiga es que el el ginseng coreano es más efectivo para la fatiga causada por condiciones nerviosas, ansiedad e insomnio; mientras que el americano es mejor para los casos donde la fatiga está caracterizada por un cansancio general y pérdida de energía.

Contraindicaciones

El ginseng contiene pequeñas cantidades de fitoestrógenos, con acción similar a los estrógenos (hormonas sexuales femeninas), por lo que es recomendable que las mujeres especialmente, no abusen de su consumo.

Existen formas comerciales que contienen alcohol etílico en su composición, las cuales no han de ser administradas a niños pequeños ni a quienes se encuentran en proceso de deshabituación etílica.

Por su efecto vasoconstrictor no es recomendable para personas que padecen de hipertensión arterial, y dado que no existen datos sobre la seguridad del ginseng en niños o en mujeres embarazadas, no es recomendable usar en niguna de estas dos situaciones.

También debe tenerse en cuenta que el ginseng interacciona con determinados medicamentos, por lo que antes de comenzar el tratamiento, será necesario consultar con el médico.

Efectos Secundarios.

Aunque poco fecuentes en comparación con la gran amplitud de su uso, hay coincidencia respecto a los efectos secundarios del uso continuado del ginseng (Síndrome de abuso al ginseng): cifras elevadas de tensión arterial, nerviosismo, insomnio, dolor de cabeza, urticaria y diarrea matutina. En mujeres, se han descrito casos de hiperestrogenismo, manifiesto en forma de mastalgia (dolor de la glándula mamaria) y metrorragias (hemorragia de la matriz, fuera del período menstrual).

A la hora de tomar ginseng, hay que tener en cuenta que...

El ginseng es un extracto de plantas que se vende en tiendas de dietética y en farmacias y parafarmacias sin necesidad de receta médica. En la mayoría de los paises occidentales se vende como complemento dietético. Hay que tener en cuenta que este tipo de productos no pasan el mismo tipo de controles de calidad y de eficacia que tienen que pasar el resto de medicamentos.

Por eso, pueden existir grandes variaciones en la pureza y la eficacia de los productos que se comercializan como Ginseng. Se suelen comercializar plantas de diferentes especies y orígenes geográficos, con lo que su composición puede ser muy variable, incluso podemos observar acciones contrapuestas según predominen unos u otros principios activos: el ginsenósido Rg1 es hipertensor y estimulante central, mientras que el Rb1 es hipotensor y sedante. Otra dificultad es conocer la fiabilidad del producto: en el mercado hay preparados de muy baja calidad, ya que con frecuencia el producto es falsificado con raíces secundarias, que pueden producir excitabilidad y cefaleas.

Durante el tiempo que dure el tratamiento, la dosis diaria recomendada es de uno o dos gramos, ya provenga de la raíz o de algún preparado equivalente. No es prudente sobrepasar la dosis de un gramo al día, y el tratamiento conviene que no supere las 4 a 6 semanas, seguidas de períodos de descanso de dos o tres meses. También hay que tener en cuenta el contenido alcohólico del extracto fluido y de la tintura.

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