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Usos y abusos de laxantes

Laxantes
Los laxantes naturales, en forma de ciertas comidas y hierbas, han sido utilizados para la salud por más de 2000 años.

La gente siempre ha sabido que los movimientos intestinales son necesarios para una buena salud, pero en la vertiginosa sociedad actual, una dieta pobre, el estrés o los frecuentes viajes pueden interponerse entre uno mismo y una buena digestión - ¡por lo que defecar regularmente puede volverse repentinamente difícil!

Para lidiar con no ser “regular”, muchas personas se vuelcan a los laxantes para concretar la tarea rápido. De hecho, los laxantes son uno de los medicamentos de mostrador más comúnmente adquiridos que hay. Según el Departamento de Neurociencia Clínica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Dakota del Norte, la gente que abusa de los laxantes con frecuencia, son generalmente categorizados como pertenecientes a uno de cuatro grupos. Por lejos el grupo más grande de usuarios de laxantes son los “individuos que sufren de un desorden alimenticio como anorexia o bulimia nervosa”, con estimados que muestran que entre un 10 y un 60 % de aquellos con desórdenes alimenticios utilizan laxantes para ayudar a controlar su peso y sentimientos. Otros individuos que regularmente utilizan laxantes incluyen a adultos de mediana edad o mayores que lidian con constipaciones frecuentes a medida que las funciones digestivas se lentifican; los atletas o fisicoculturistas que intentan mantener un cierto peso y aspecto, y la gente que lidia con desórdenes del sistema digestivo.

¿Cómo funcionan los laxantes?

Cuando alguien tiene un movimiento intestinal normal, la materia fecal se forma por la absorción de deshechos, nutrientes no deseados, electrolitos y agua dentro del intestino. Estos normalmente se juntan para hacer una sustancia suave pero sólida que luego atraviesa fácilmente el tracto digestivo. La mayoría de los nutrientes de los alimentos que comes no son en realidad absorbidos por el estómago, sino que se absorben en el intestino grueso, mientras que el intestino delgado absorbe en su mayor parte el agua. Luego de viajar a través de tu estómago e intestinos, los deshechos se ubican en el colon, donde están listos para ser eliminados.

El proceso digestivo completo involucra muchos aspectos de tu cuerpo, incluyendo enzimas, electrolitos, agua, hormonas, flujo sanguíneo y más, por eso puedes ver por qué la constipación puede ocurrir por muchas diferentes razones (falta de fibra, deshidratación, estrés y falta de sueño, por ejemplo). Hoy en día, hay docenas de laxantes diferentes disponibles en el Mercado para resolver la constipación – todo desde tés de hierbas y tinturas desintoxicantes hasta píldoras y enemas. Técnicamente, hay varios tipos de laxantes que trabajan de varias formas: agentes estimulantes, productos de solución salina y osmótica, agentes voluminizantes, y surfactantes.

El tipo de laxante que la mayoría de la gente utiliza regularmente y compra en el mostrador es el del tipo estimulante (incluyendo Ex-Lax, Senokot, Correctol y Dulcolax), el cual se cree también que es el más usado en exceso. Estos laxantes funcionan estimulando el revestimiento de los intestinos y haciendo que los músculos del sistema digestivo se contraigan, a la vez que aumenta la hidratación de la materia fecal. Con el tiempo, pueden en realidad debilitar la habilidad natural del cuerpo para ir al baño, por lo que suponen el riesgo de “dependencia de laxantes”. Otro tipo de laxantes son osmóticos e hiperosmolares, los que son agentes hidratantes que llevan fluidos a los intestinos. Un enema es el tipo de laxante insertado en el recto para que pueda depositar directamente fluido salino.

“Los agentes voluminizantes” son tipos de tratamientos de fibra que son los laxantes suaves que la mayoría de los doctores recomiendan primero a los pacientes para acelerar el tránsito lento. Estos incluyen productos como Metamucil, Citrucel, Fiber-Lax o Benefiber. Los laxantes lubricantes trabajan haciendo la materia fecal “resbaladiza”, generalmente con aceites minerales que cubren las paredes intestinales y previenen la desecación. Es importante darse cuenta que mientras que los laxantes de mostrador pueden ayudar a resolver un caso de constipación de corto plazo, en última instancia no solucionan problemas digestivos subyacentes.

De hecho, pueden hacer que el problema empeore aún más, causar muchos efectos secundarios no deseados y peligrosos, ¡e incluso volverse adictivos ya que el cuerpo comienza a depender de ellos con el tiempo para funcionar correctamente!

Por qué algunos laxantes son peligrosos

Mientras que el abuso de laxantes ha ocurrido ya por muchos años, hoy en día vemos más casos de laxantes de “purga” que nunca. Personas que se consideran a sí mismas saludables y “comedores normales” pueden usar laxantes cada semana, o incluso múltiples veces en la semana, para controlar su peso. En una era en la que hasta el 80% de las mujeres (especialmente las jóvenes) y un alto porcentaje de hombres están activamente intentando controlar su ingesta de comida y están preocupados por ganar peso, los laxantes han tomado cierto atractivo como un “arreglo rápido”.

La gente falsamente cree que puede evitar algo de la “absorción de calorías” de la comida que comen, pero esto ni siquiera es cierto en su mayoría e incluso puede llevar a muchos efectos secundarios peligrosos. Problemas de salud asociados al abuso de laxantes incluye: Deshidratación (pérdida de fluidos) Desequilibrio de electrolitos Cambios de la base ácido/alcalina La inhabilidad de producir suficientes enzimas digestivas edema (retención de líquidos) mareos y aturdimientos daño al colon y los órganos digestivos alternancia de diarrea y constipación complicaciones con el sistema cardiovascular pérdida de peso o ganancia otros efectos secundarios con riesgo de vida incluyen la muerte cuando es usado en exceso Luego de tomar laxantes, no es inusual lidiar con algunos malestares gastrointestinales serios.

La parte de renin-aldosterona del sistema digestivo se activa al tomar laxantes, lo que resulta en pérdida de líquidos. El cuerpo responde acumulando todo el líquido disponible que puede obtener, lo que lleva al edema (retención de líquidos o hinchazón) y el aumento de peso a corto plazo, incluso una lentificación del metabolismo una vez que se deja de tomar el laxante. Las secuelas del uso de laxantes deja a la gente generalmente con sensación de pánico porque se sienten repentinamente incómodos, muy hinchados por tener exceso de fluidos en sus tractos digestivos y posiblemente con incapacidad de ir al baño normalmente. Para algunas personas, esto desencadena más uso de laxantes para que el cuerpo elimine líquidos y resuelva cualquier síntoma de constipación de rebote.

Los lubricantes de farmacia o los agentes voluminizantes también vienen generalmente con algunos efectos secundarios no placenteros. La fibra trabaja incrementando el contenido de agua y volumen de la materia fecal para que pueda moverse rápidamente a través del colon. La fibra natural de la comida es fantástica para este propósito, pero la gente que incrementa su fibra abruptamente puede sufrir de dolores abdominales, hinchazón o gases. Mucha fibra sintética o el mal uso de aceites minerales de laxantes pueden también reducir la absorción por parte del cuerpo de algunas drogas y medicaciones. Otro tema son los laxantes lubricantes que pueden absorber las vitaminas liposolubles del intestino y reducir ciertos niveles nutricionales.

Qué utilizar en su lugar: Alimentos que mejoran la función digestiva

Nuestros cuerpos tienen una maravillosa habilidad natural para limpiarse y desintoxicarse por sí solos – solo necesitamos proveerle los nutrientes correctos y líquidos hidratantes. La baja toma de agua y nutrientes pueden llevar a la acumulación de toxinas en nuestros cuerpos debido a que el tracto digestivo se reseca mientras que el hígado y los riñones, los órganos principales desintoxicantes, lentifican su funcionamiento.

Una forma mucho mejor para aliviar la constipación que los laxantes es hacer cambios a largo plazo en tu dieta. Tu cuerpo solo puede realmente “desintoxicarse” cuando dejas de incorporar cosas erróneas y comienzas a darle lo que realmente necesita para funcionar apropiadamente. Comer más fibra, eliminar las comidas inflamantes que causan constipación en primer lugar y agregar alimentos que actúen como laxantes naturales es un acercamiento más seguro que confiar en cualquier laxante en cápsulas, jugos, colónicos o píldoras. ¿Son en algún momento apropiados los laxantes y realmente necesarios? Seguro, pero probablemente no tan a menudo como la gente asume. Para los adultos sanos, usualmente está bien tomar laxantes cada tanto, como cuando viajas y estás con desfase horario o lidiando con un malestar estomacal momentáneo.

El número de movimientos intestinales que uno debe tener durante por día / semana varía de persona en persona, por lo que no hay un número específico que sea considerado completamente “normal” y saludable. La mayoría de los expertos concuerdan en que es importante ir al baño al menos tres o más veces por semana como mínimo. La cuestión es que si no vas al menos con esta frecuencia, es crucial primero hacer cambios en tu dieta y estilo de vida (por ejemplo, ejercicio y reducir el estrés) para resolver el problema a largo plazo.

La mayoría de los adultos, y los niños también, pueden agregar más fibras. Pese a que incrementar la fibra solamente no resuelve todos los casos de constipación, es definitivamente uno de los primeros pasos a tomar. Asegúrate de calcular obtener entre 25-40 grs de fibra por día, con los hombres adultos / individuos más grandes necesitando una cantidad en el extremo superior de la escala. Siempre querrás obtener tu fibra de fuentes naturales (¡alimentos reales!) cuando sea posible, al contrario de las fibras creadas artificialmente. Mientras que los alimentos con alto contenido en fibra actúan como laxantes naturales, las fibras sintéticas que se encuentran en barras procesadas con “alto contenido de fibra”, batidos, smoothies o productos lácteos pueden no funcionar de la misma manera. Enfócate primero y principal en comer alimentos reales e integrales, especialmente mucha fruta fresca y vegetales.

Casi todos los tipos de vegetales, frutas, granos, semillas, nueces y porotos son grandes fuentes de fibra tanto soluble como insoluble, así como de electrolitos importantes, vitaminas y minerales con los cuales cuenta tu sistema digestivo. Una dosis más alta de nutrientes en general aumenta la capacidad de formar materia fecal sólida y que pasen a través de tu sistema digestivo con éxito. Una cosa a remarcar sobre los alimentos que actúan como laxantes naturales: cada persona es ligeramente diferente, y no todos reaccionan a los alimentos de la misma forma. Por ejemplo, algunas frutas / vegetales contienen FODMAP, tipos de carbohidratos que son difíciles de digerir para algunas personas, lo que puede en realidad empeorar los problemas de hinchazón / constipación y causar síntomas similares a los de colon irritable. Así que, siempre chequea tus propias reacciones a los alimentos, y trata de evitar cualquiera que hayas notado específicamente que te cause malestar digestivo.

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