Warning: embed_me.html could not be embedded. Menu Rápido: para la Playa Alimentacion Sana
 
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Menu Rápido: para la Playa

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Subtítulos
Bocadillos: para reponer fuerzas
Pinchos y rollitos: para cuidar la línea
Buffete frío: aprovechar los restos
Obligatorio: fruta y agua
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Cuando vas a la playa lo que te apetece es aprovecharla al máximo. Lo mejor, quedarte a comer.

Sales por la noche, te levantas tarde y te vas directamente a la playa a tomar el sol y echarte la siesta en la toalla. Para aprovechar al máximo el tiempo te preparas un sándwich o te comes algo en el chiringuito de la playa.

La idea de comer en la playa es buena pero no puedes comer cualquier cosa todos los días o acabarás con el estómago mal. Ten en cuenta que en la playa se gastan muchas energías y el sol no perdona: mareo, insolaciones, piel seca...

Te proponemos 5 menús para llevarte a la playa que puedes preparar casi sobre la marcha:

Sandwiches: lo más socorrido

Si tienes prisa, es lo más fácil de preparar, pero no bases tu dieta en ellos. Con pan integral o un poco tostados se mantendrán más crujientes. Lo importante es elegir bien el relleno: procura combinar proteínas + vegetales pero evitando los embutidos de baja calidad y las salsas tipo mayonesa.

Algunas sugerencias:

  • vegetal con aceite de oliva: lechuga, atún, tomate, espárragos con un chorrito de aceite de oliva y sal
  • de tortilla: en 5 minutos puedes preparar una tortilla francesa (sola, de atún, con queso, etc.). Espera a que se enfríe antes de meterla en el sándwich y acompáñala con unas rodajitas de tomate natural o una loncha de queso
  • embutidos: queso con tomate, pavo, jamón york, serrano, salchichón, chorizo... intenta evitar los embutidos de baja calidad (son todo grasa y azúcares)

Útil idea: si algún ingrediente del sandwich está caliente, espera a que se enfríe para que el pan no se pegue y se reblandezca. Si no tienes papel de aluminio, envuelve cada sándwich en una servilleta y vuelve a meterlos en la bolsa del pan.

Ensaladas: todo en uno

Es una de las opciones más saludables y nutritivas: te permitirá seguir comiendo bien sin sentarte a la mesa, ya que puedes echarles de todo (no te limites a hacerlas ‘solo verdes’). Lo ideal es que puedas llevarlas en un tupper dentro de una neverita (las hay pequeñas y discretas) para que se mantengan frescas.

Algunas sugerencias:

  • de pasta: perfecta para tener la energías que la playa demanda. Mientras te arreglas pon a cocer la pasta. Una vez fría, échale lo que te apetezca: atún, queso, maíz, palitos de cangrejo, pasas, pavo, pollo frío, tomate... Alíñala con una vinagreta de aceite de oliva y un poco de mostaza
  • de arroz: también puedes hacerla mientras te preparas para ir a la playa, auque lo ideal es dejarla hecha por la noche para que coja sabor y se enfríe en la nevera. Pon a cocer arroz en abundante agua y un par de huevos en un cazo. Cuando esté cocido, enfríalo con agua. Añade maíz, pimientos morrones, palitos de cangrejo o gambas peladas y huevo duro. Prepara una vinagreta y alíñalo abundantemente
  • de patata: por la noche o por la mañana, no te quitará mucho tiempo. Pon a cocer patatas (mejor pequeñas). Puedes combinarlas con atún, maíz, huevo duro, pimientos morrones, o hacerla tipo campera con tomate, pimiento, cebolla y bonito

Útil idea: no te olvides de incluir un tu maleta un par de tuppers, te resolverán más de una comida en la playa.

Bocadillos: para reponer fuerzas

Una buena opción para reponer fuerzas en la playa: no le tengas miedo al pan, es un alimento muy beneficioso que aporta pocas calorías. También es la opción más socorrida, ya que puedes comprarlos hechos en cualquier parte. Pero ojo: mucho mejor en un bar y con ingredientes ‘mediterráneos’ que los típicos de establecimientos fast-food.

Algunas sugerencias:

  • jamón serrano: nada mejor que un bocadillo de jamón ibérico con tomate natural y un chorrito de aceite de oliva: cardiosaludable, bajo en grasas y calorías, nutritivo y delicioso
  • de calamares: muy recomendables en la costa, ya que el pescado es de mucha más calidad. Además, es una buena combinación de proteínas bajas en grasas e hidratos de carbono de digestión lenta
  • de embutidos: salchichón, chorizo, queso... mejor si son de la tierra
  • contundentes: de lomo con tomate o pimientos o tortilla de patatas si necesitas reponer fuerzas después de una noche intensa

Útil idea: aprovecha que estás en un pueblo o ciudad costera para comprar embutidos típicos o conservas de la zona para prepararte bocadillos con fundamento

Pinchos y rollitos: para cuidar la línea

Ésta una opción para los gourmets y los que no se olvidan de cuidarse ni en vacaciones. También pueden servir como picoteo saludable entre horas. Sólo se necesita una caja de palillos o pinchitos de madera y un poco de imaginación para combinar ingredientes.

Algunas sugerencias:

  • de jamón con melón: cortar el melón a dados y el jamón en cuadraditos y píncharlos con un palillo
  • de queso: ensartar un dado de queso con un tomatito cherry, con otro tipo de queso, con un trocito de salmón, jamón york o pavo. Combinado con dulce de membrillo es delicioso y servirá de comida, postre o merienda
  • ‘enrollados’: enrollar un loncha de queso de sándwich con otra de jamón york, serrano, pavo o salmón y píncharla con un palillo.

Útil idea: preparar pinchos y rollitos variados, meterlos en un tupper y luego llevarlos en una neverita.

Buffete frío: aprovechar los restos

Una buena idea es guardar una parte de lo que se haya preparado para cenar o, simplemente, abrir la nevera y echarle imaginación.

Algunas sugerencias:

  • pollo frito o asado: sabrá delicioso en la playa. Llévarlo ya deshuesado y cortado o utilízarlo para preparar una ensalada con pasta, lechuga o arroz
  • algo de carne: un filete del día anterior puede servir para preparar un delicioso bocadillo, por no hablar de lo buena que está la tortilla de patata de un día para otro
  • restos de ensalada: se pueden aprovechar para hacer sandwiches o bocadillos vegetales
  • algo de verdura: vienen muy bien para hacer una tortilla francesa y hacerse un bocadillo.

Útil idea: si se cocina por la noche, es interesante guardar una parte para el día siguiente, así se evitará ir al súper o al bar.

Obligatorio: fruta y agua

En estos menús no hemos hablado del postre porque merece una atención especial. A la playa la mejor idea es ir cargado de fruta: para picar, para completar una comida ligera, para merendar, para hidratarte... más que recomendable, imprescindible.

La otra recomendación obligatoria es llevar agua, además de refrescos o zumos. En la playa, bajo el sol, se corre un enorme riesgo de deshidratación e insolación. Además, si lo que se pretende es adquirir un bonito bronceado, la piel necesitará recibir una dosis extra de hidratación para no descamarse, arrugarse ni envejecer prematuramente.

Helados: en verano están permitidos

Estar en la playa de vacaciones supone un gran desgaste. Normalmente se sale por la noche, y por el día a la playa, tomando el sol, nadando, paseando, jugando... y eso supone un gran gasto de energía... ¡que se puede compensar tomando un helado! Como postre, como merienda o cuando el cuerpo lo pida. Pero tampoco se trata de abusar: tienen gran cantidad de grasas y azúcares. Los más bajos en calorías son los de hielo, y mejor los de cucurucho de toda la vida.

Desayuna y cena fuerte

Si se come en la playa, se debe compensar esta comida informal con un buen desayuno y una buena cena. Es totalmente desaconsejable ir a la playa con el estómago vacío ya que se corre el riesgo de sufrir mareos. Por la tarde lo mejor, tomarse un tentempié para aguantar (un helado, leche con galletas, un yogur, fruta) y por la noche hay que hacer una buena cena. No hay que comer cualquier cosa para salir del paso, se necesita compensar las carencias del día: hay que comer proteínas si lo que se ha tomado son sobre todo hidratos, y hay que aprovechar para comer carnes o pescados frescos y verduras.

 

 

 

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