Dietas & Nutrición > Nutrición

Retomar el equilibrio alimenticio

Retomar el equilibrio alimenticio
Estas dietas son equilibradas porque el contenido porcentual en grasas, hidratos de carbono y proteínas es el adecuado, pero con un aporte calórico bajo. Son dietas cómodas y fáciles de llevar.

Son idóneas para las personas con actividad física moderada o baja.

Como normas generales:

Verduras: Se pueden comer la cantidad que se desee hasta quedar saciado. Las verduras pueden ser frescas, a la plancha, hervidas o al horno. Aliñadas con un poco de aceite, limón o vinagre. Pueden utilizarse también hierbas aromáticas, como el orégano ... Casi no aportan calorías.

Carnes: Unos 150 gramos al día de las carnes menos grasas, como las de pollo, aves, ternera y caballo. Se tomarán a la plancha.

Pescados: Hasta 200 gramos, tanto de pescado blanco como azul. Hervidos, a la plancha o al horno.

Arroces, fideos y otras pastas: Es aconsejable no abusar de estos alimentos. De tomarlos, hacerlo preferentemente en el almuerzo.

Frutas: Se tomarán dos piezas de fruta al día. Se aconseja tomarlos frescos, o como máximo al horno (manzanas asadas), pero siempre entre comidas. Como desayuno o merienda son ideales.

Leche, yogures y quesos: Tanto la leche como los yogures serán desnatados, y los quesos poco grasos o de Burgos. Se aconseja tomar a diario.

Infusiones: Todas están permitidas y se podrán tomar a cualquier hora del día. Se tomarán sin azúcar ni miel.

Pan: Sólo se tomará la cantidad indicada en cada dieta.

Agua: Debe beberse al menos de litro y medio a dos litros de agua.

Como ejemplo:

Desayuno: Un café con leche más dos tostadas de pan con jamón serrano

Media mañana: Una pieza de fruta (manzana o kiwi)

Almuerzo: Sopa de fideos. Pescado de cualquier tipo y verduras. Un yogur desnatado.

Merienda: Un vaso de leche o un café, más dos galletas

Cena: Sopa de verduras. Un huevo duro o en tortilla con verduras.

Dietas de mantenimiento

Si ya has conseguido perder los kilos que te sobraban con las dietas personalizadas que te diera tu médico, debes seguir un régimen de mantenimiento que conserve el peso estable y el organismo bien nutrido. Es recomendable que la dieta de mantenimiento esté relacionada con la última dieta de adelgazamiento y que consiguió que perdieras peso.

•Desayuno: Para desayunar seguir con lo que estabas tomando hasta ahora (según la última dieta); poco a poco podrás ir añadiendo algo de bollería, por ejemplo dos tostadas con mantequilla y mermelada, o una madalena.... , en sustitución del desayuno que venías realizando.

•Media mañana: Podrás tomar un café, un cortado o alguna infusión.

•Comida: Continúa con tu dieta, pero a partir de este momento puedes añadir dos días a la semana lo siguiente:

•Plato de arroz (paella, arroz al horno....).
•Plato de pastas (espaguetis, macarrones, lasaña....).
•Plato de legumbres (lentejas, habichuelas.....).
•Como primer plato toma siempre una ensalada abundante, y luego como segundo elige alguno de los citados anteriormente.

Merienda: Fruta, o un yogur o leche.

Cena: Debes continuar con lo mismo de la dieta última, ya que deberá ser lo más ligera posible.

En el caso que sigas perdiendo peso con la dieta de mantenimiento significa que esta dieta sigue siendo insuficiente para suplir tus necesidades energéticas diarias. En este caso, se recomienda ir aumentando progresivamente el número de almuerzos extras, de dos a tres, y luego a cuatro... hasta conseguir que el peso se estabilice y no siga bajando. Si por el contrario con la dieta de mantenimiento has aumentado de peso deberás disminuir el número de almuerzos extras de dos a uno.... hasta conseguir que el peso se estabilice.

Recomendaciones generales para todas las dietas

Independientemente del tipo de dieta que uno vaya a llevar a cabo, del tiempo que la esté realizando, de los kilos que se desee perder, se han de tener en cuenta una serie de consideraciones generales para todo tipo de dietas.

•Deberá beber alrededor de dos litros de agua diarios. Además, el agua es la principal fuente de belleza.
•Reduzca la ingesta de pan.
•Evite a toda costa los fritos, las salsas y las comidas muy condimentadas y grasas.
•No tome bebidas alcohólicas o que contengan azúcar.
•Coma muy despacio y mastique tranquilamente su comida.
•Absténgase de comer entre comidas.
•Si come fuera de casa, pida una ensalada o un hervido de verduras y un filete de carne o pescado, o una tortilla francesa.
•Haga siempre ejercicio, de cualquier tipo: camine, baile, practique algún deporte.
•Motívese continuamente, recuérdese que está a dieta porque quiere.
•No utilice la comida como válvula de escape de algún problema.
•Reducir o dejar de fumar.
•Realizar algo de ejercicio.

Volver arriba Volver al Inicio