Warning: embed_me.html could not be embedded. El Control de la Acidez Alimentacion Sana
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El Control de la Acidez

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El esófago es el tubo largo y flexible que comienza en la faringe y termina en el cardias, en la parte superior del estómago.
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El malestar por acidez se produce cuando el ácido estomacal se vierte en el esófago. Éste carece de una capa de mucosa como la del estómago, y el ácido produce un intenso dolor detrás del esternón. Cuando decimos que alguien padece de "acidez estomacal" estamos hablando de un síntoma que puede responder a varios trastornos gástricos.

En la enfermedad por reflujo esofágico (ERGE) el esfínter esofágico inferior no puede detener el reflujo de los ácidos del estómago, pudiendo provocar esofagitis.

La dispepsia funcional, la gastritis superficial o profunda, las úlceras pépticas, son causas de lo que llamamos vulgarmente "acidez estomacal". Si bien se creía que todos estos procesos estaban provocados por la hipersecreción ácida, hoy se sabe que el H. Pylori es el causante de trastornos en la mucosa gástrica.

La ureasa producida por el microorganismo cataliza la transformación de urea en amoníaco, el cual le permite sobrevivir en el entorno ácido del estómago. Pero puede erosionar la barrera mucosa y producir una lesión epitelial.

También el uso continuado de analgésicos perturba la defensa y reparación de la mucosa estomacal, haciéndola más susceptible al ataque ácido. Sin embargo, más allá de las causas, se dan habitualmente conductas y hábitos que predisponen a padecer estos trastornos.

Estos hábitos pueden ser cambiados teniendo la suficiente información. Cambios en la dieta En estas dietas es tan importante la calidad de los alimentos como su cantidad, y el fraccionamiento y periodicidad de las ingestas.

¿Cuáles alimentos ayudan a producir acidez y qué esquema dietario contribuye a controlarla?

  • En una dieta contra la acidez es tan importante la calidad de los alimentos como su cantidad, y el fraccionamiento y periodicidad de ingesta. Cada caso debe ser evaluado por un profesional capacitado, pero como pautas generales podemos citar:
  • Ingestas de poco volumen y alta periodicidad. Lo mínimo serían 6 comidas diarias: desayuno, colación a media mañana, almuerzo, colación y merienda durante la tarde y cena. Cuando la cena se realiza temprano, la colación pasará para la noche.
  • Las temperaturas de los alimentos son importantes. El excesivo frío o calor son irritantes de la mucosa gástrica. Se aconseja comerlos templados.
  • La forma de cocción es relevante. Las verduras y frutas crudas deben ser peladas y sin semillas. La carne no debe estar demasiado cocida, y al cocinarla a la parrilla, la costra tostada es irritante. Se prefieren las carnes hervidas. Los alimentos fritos son desaconsejados en general, así como las comidas muy compuestas y condimentadas.
  • Las carnes blancas son menos irritantes que las rojas, ya que son más fácilmente digeribles y permanecen menor tiempo en el estómago.
  • Las grasas deben ser, en general, evitadas. Pero una dieta normal debe contenerlas para un perfecto balance alimentario.
  • Los dulces deben ser evitados en exceso. Otros cambios, como una actividad física apropiada y la reducción del nivel de estrés, ayudan normalizar los trastornos gástricos.
  • La leche, que ha sido un pilar del tratamiento, de hecho estimula la secreción de ácido gástrico. No debe ser eliminada de la dieta, pero se aconseja consumirla en cantidades reducidas y fraccionadas.
  • Las fibras crudas, el salvado en exceso, los condimentos fuertes, la cafeína son altamente irritantes de la mucosa gástrica.
  • El alcohol es un enérgico promotor de la secreción ácida, por lo que suele aconsejarse que se restrinja el consumo de alcohol a cantidades pequeñas y diluidas.
  • El tabaco es un factor de riesgo para la aparición de úlceras y sus complicaciones, y parece impedir la cicatrización y aumentar la incidencia de recurrencias, las cuales tienen una correlación con el número de cigarrillos diarios. Otros cambios de hábito, como una actividad física apropiada a la edad y estado de cada persona, y la adopción de comportamientos que reduzcan el nivel de estrés ayudan normalizar los trastornos gástricos.
  • Por último, el médico es quien debe aconsejar el uso o no de medicamentos tales como antiácidos comunes, los bloqueantes H2, inhibidores de la bomba de protones, etc. volver.

 

 

 

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