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Si tus intestinos hablaran: 10 cosas a saber

Si tus intestinos hablaran: 10 cosas a saber
Tu cuerpo está constantemente comunicándose contigo. Aprende el lenguaje de tus intestinos.

Detrás de escena, nuestros intestinos son responsables de poner el cuerpo a trabajar. Al descomponer los alimentos que comemos, nuestro intestino absorbe los nutrientes que respaldan las funciones de nuestro cuerpo, desde la producción de energía hasta el equilibrio hormonal, la salud de la piel hasta la salud mental, e incluso la eliminación de toxinas y desechos.

De hecho, cerca del 70% del sistema inmune se aloja en el intestino, por lo que asegurarse de que nuestro sistema digestivo esté en óptima forma puede ser clave para tratar muchos de los malestares de nuestro cuerpo. ¿Pero cómo traducimos las sensaciones de nuestro intestino en una solución para la salud?

Tu intestino puede no ser una voz literal, pero sus funciones comunican en forma de código. Desde el completo silencio a los retorcijones de hambre y los hábitos de baño, obtén información de qué está sucediendo adentro.

1. ¿Tus deposiciones están en horario?

Las deposiciones normales pueden ocurrir desde tres veces a la semana hasta tres veces al día. Mientras que cada intestino es diferente, un intestino saludable a menudo tiene un patrón. Para poner el conteo en perspectiva, generalmente toma entre 24 a 72 hs para que tu comida se mueva a través del tracto digestivo. La comida no llega a tu intestino delgado (colon) hasta después de 6 a 8 horas, por lo que la visita al baño sucede después de eso. Por lo tanto, no te presiones a ti mismo sentándote en el inodoro esperando que caiga (eso puede conducir a la aparición de hemorroides).

Si tus horarios están desfazados, puede haber constipación. La constipación tiene muchas causas, desde deshidratación o una dieta baja en fibras hasta problemas de tiroides, pero tu mejor apuesta es chequear tu dieta primero. Asegúrate de estar tomando suficiente agua e incluye una variedad de frutas y vegetales en tu dieta.

Psst. Si no estás teniendo deposiciones frecuentemente, puedes estar reteniendo comidas que consumiste hace días – incluso semanas. Los deshechos que se retienen más de lo debido también significa que están pudriéndose en tu cuerpo desde hace tiempo, lo que es una causa potencial de los gases olorosos y otros problemas de salud.

2. Los alimentos procesados son invasores de espacio

Los alimentos procesados pueden causar inflamación al revestimiento de nuestro tracto gastrointestinal, el lugar exacto donde se absorbe la comida. Tus intestinos pueden no reconocer lo que has comido como una comida digerible y en cambio interpreta la presencia de los alimentos como el jarabe de maíz de alta fructosa o los ingredientes artificiales como un “atacante”.

Esto desata una respuesta inflamatoria en la cual nuestros cuerpos están literalmente peleando contra estos alimentos como si fueran una infección. Apegarse a alimentos más naturales, tales como frutas enteras, vegetales, y carnes no procesadas, puede reducir el estrés que esto crea en tu cuerpo.

3. No siempre un fan del gluten

Hay evidencia que el gluten aumenta la permeabilidad intestinal (también referida como “intestino permeable”), incluso si no tienes la enfermedad celiaca. Esto quiere decir que partículas como los alimentos no digeridos y los deshechos, y los patógenos como las bacterias, pueden pasar a través del revestimiento comprometido de tus intestinos, entrar en el torrente sanguíneo, y causar inflamación general y enfermedad.

La mejor forma de ver si el gluten es un NO en tu dieta, es eliminando completamente el gluten por al menos 4 semanas y ver qué dicen tus intestinos cuando lo pruebas nuevamente.

¡Estate preparado para leer las etiquetas y las listas de ingredientes! El trigo puede encontrarse en un montón de alimentos insospechados (como aglutinante, relleno, etc), tales como goma de mascar, aderezo de ensaladas, papas fritas, especias, salsa de soja y más.

¿POR QUÉ TE SIENTES PEOR CUANDO REINCORPORAS EL GLUTEN?

Un período extendido para eliminar el gluten puede reducir las enzimas del cuerpo que rompen el gluten y otros granos. Esto puede contribuir a un aumento de síntomas al reintroducirlo más tarde.

Suplementarse con la enzima AN-PEP puede ser de ayuda para gente con sensibilidad al gluten que necesitan seguir una dieta a largo plazo libre de gluten, pero que quieren minimizar los síntomas de una exposición accidental.

4. Está triste sin probióticos

Si has tomado recientemente antibióticos, necesitarás ayudar a tus intestinos a hacer nuevos amigos otra vez. Los antibióticos pueden arrasar con toda tu flora intestinal, incluyendo los buenos conocidos como probióticos, tales como lactobacillus y bifidobacterias.

Los prebióticos como las cebollas, el ajo, los espárragos, las bananas y legumbres, juegan un rol diferente de los probióticos. Son fibras dietarias que alimentan las buenas bacterias en tu intestino, ayudan a reinocular tu microbioma, y compensan los efectos de tu flora intestinal alterada. (Las píldoras anticonceptivas también pueden alterar tu flora intestinal.)

5. ¡Lléname con chucrut!

Junto con tus amigos los probióticos, tus intestinos necesitan una dosis saludable de probióticos para mantener tu sistema corporal fuerte. Los alimentos fermentados como el kimchi, chucrut, miso, y tempeh y las bebidas como el kefir y la kombucha, tienen cultivos vivos que ayudan a tu intestino a romper los alimentos y mejorar tu sistema inmune. Si aún no consumes alimentos fermentados, comienza con ¼ de taza a la vez y súbelo de a poco. Comenzar de lleno con una porción grande puede causar molestias digestivas.

6. ¿Te sientes decaído? Puede ser la comida

Cuando tu digestión está comprometida, el cuerpo puede reducir la producción de neurotransmisores, como la serotonina. (El 95% de la serotonina se produce en el intestino grueso). La disminución de serotonina se atribuye a la ansiedad, la depresión y otros problemas de salud mental.

Puede no ser el caso para todas las personas con estos problemas, pero limpiar tu dieta puede aliviar la neblina mental, la tristeza, y la baja energía.

7. Dormir hasta tarde los fines de semana

No te sientas culpable por saltearte el brunch para obtener una hora extra debajo de las sábanas, especialmente si no has estado durmiendo correctamente en la semana. Los investigadores aún están viendo la relación entre los intestinos y el sueño para comprobar si al mejorar la salud intestinal se verá afectado el sueño, pero definitivamente hay una conexión entre dormir poco y la flora intestinal.

Obtener suficiente descanso ayuda a reducir los niveles de cortisol y le da tiempo a los intestinos para que se reparen a sí mismos. Así que desliza la máscara para dormir nuevamente sobre tus ojos y aférrate a tu próximo amanecer tardío.

8. Lento y constante gana la carrera

Si eres alguien que come lento, ¡palméate la espalda! Tomarse el tiempo para masticar tu comida en realidad ayuda a iniciar el proceso digestivo. Mientras reduces tu alimento en piezas más pequeñas con tus dientes y estimulas la producción de saliva, también le das una señal al resto de tu cuerpo que es hora de que el sistema digestivo se ponga a trabajar.

9. Relaja tu mente para resetear tus intestinos

Cuanto más relajado estés, serás más capaz de nutrir tu cuerpo – y no hablamos solamente de la digestión.

El estrés puede cambiar tus intestinos, volviéndolos una jaula de mariposas de incomodidad. La investigación muestra que tomarse un tiempo para meditar puede ayudar a aliviar los síntomas de los desórdenes intestinales. Para un empuje extra consciente, aprende qué cepa de probióticos es la adecuada para tus estados de ánimo.

10. Sin noticias son buenas noticias

Si no tienes noticias de tus intestinos durante un tiempo, estás eliminando regularmente, y no has estado lidiando con ninguna inflamación o dolor abdominal, entonces estás andando bien. ¡Si pudieran hablar, te agradecerían por mantenerlo nutridos y saludables, y por crear un ambiente libre de estrés para que tu cuerpo pueda desarrollarse!

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