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Hoy en día se llevan a cabo estrictos controles de higiene
en las industrias alimentarias con objeto de descartar
cualquier riesgo de infección. |
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Además,
es obligatorio que los manipuladores de alimentos tengan una formación
específica para realizar su trabajo correctamente, evitando así
poner en peligro la salud del consumidor.
Según Rosa Ortega, profesora titular del Departamento de Nutrición
de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid,
"hay una tendencia a etiquetar los alimentos como buenos o malos
y esto es un gran error", ya que lo correcto es comer de todo
sin abusar. En el tema de la comida rápida se busca un culpable
y habitualmente se simplifica y no se considera que cada persona
tiene su propio organismo y lo que favorece a un individuo a otro
puede perjudicarle seriamente, incluso tratándose de alimentos
naturales.
Consejos
para una buena Nutrición
Hay
que ser cauteloso al establecer criterios en estos ámbitos, pues
"la nutrición debería ser valorada como una ciencia y no como
opinión", subraya la profesora Ortega, quien asegura leer a veces
artículos repletos de graves errores, los cuales no contribuirán
a mejorar la salud.
La nutricionista insiste en que hay que consumir, sobre todo,
cereales y legumbres, seguidos de verduras y hortalizas. También
resalta que el pan, alimento asociado con el aumento de peso,
engorda mucho menos que el alcohol, aunque muchos no lo tengan
en cuenta. Los herbolarios ofrecen alimentos sin tratar pero su
coste es elevado.
Como consecuencia, estos productos únicamente son comprados por
personas de un nivel adquisitivo alto. Cada vez se está teniendo
más cuidado con el tipo de carne utilizado en estos restaurantes,
debido a los problemas surgidos y, según la catedrática Carmen
Díez Marqués, "en estos centros se está estableciendo un procedimiento
de autocontrol llamado sistema de análisis de peligros y puntos
de control críticos imprescindibles para garantizar la higiene
de los productos alimenticios", el cual se inicia desde las materias
primas con objeto de que no se produzcan infecciones. También
hay otros exámenes en cuanto a temperatura, almacenamiento, etc.
Este sistema de análisis de peligros es obligatorio en todas las
industrias alimentarias desde los años 90 y ha entrado en vigor
recientemente una normativa que establece las normas de higiene
para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas.
Aquí también es significativa la formación de los manipuladores
de alimentos, quienes "antes solamente realizaban unos cursos
y hoy, en cambio, tienen que ser formados por la propia industria
a través de cursos de reciclaje, riesgos de una manipulación no
adecuada de los alimentos etc.", explica la catedrática Carmen
Díez Marqués.
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