La papa es una hortaliza (toda planta herbácea producida en la huerta, en donde una o más partes pueden utilizarse como alimentos en su forma natural) perteneciente al grupo C ya que contiene un mayor contenido de hidratos de carbono o carbohidratos que las otras hortalizas. En este grupo de alimentos también incluimos a la batata, choclo y mandioca.

Esta hortaliza se desarrolla mejor en medios húmedos y templados aunque se adapta a otros climas. Existen numerosas variedades. Las semillas de la papa son tubérculos chiquitos o trozos de papa que contengan ojos, es decir, yemas. El almacenamiento de la papa debe ser a 10 ° C y en la oscuridad ya que en presencia de luz producen solaninas, una sustancia verde que es un alcaloide tóxico de sabor amargo.

La papa se caracteriza por aportar un alto contenido de hidratos de carbono. El hidrato de carbono que contiene en su composición es el almidón. Este está formado por glucosas que están unidas por enlaces específicos. El almidón es una molécula de alto peso molecular. Generalmente se piensa que la papa engorda y por lo tanto en un plan de alimentación no debe incluirse y no es así.

Aporte de calorías

Todo alimento aporta energía en forma de kilocalorías.

La papa cada 100 gramos aporta 20 gramos de hidratos de carbono y 2 gramos de proteínas. Si la comparamos con la harina de trigo que contiene cada 100 gramos y, aporta 70 gramos de hidratos de carbono y 12 gramos de proteínas, podemos observar que la papa aporta menos energía que las harinas.

Conclusión

Hay que tener en cuenta que en cualquier tipo de alimentación podemos incluir a la papa. Todo va a depender, como pasa también con las pastas simples y rellenas, de cómo las preparamos. Es decir, debemos considerar la forma en que cocinamos la papa y los ingredientes que utilizamos en la preparación. Por ejemplo, podemos preparar una tortilla de papa reemplazando el método de cocción de las papas. En esta preparación reemplazaríamos la fritura de las papas por una cocción por hervido o al horno con poco aceite vegetal o aceite en spray. También se podrían utilizar claras de huevo en lugar de los huevos enteros (yema y clara). Debido a que las yemas dan ese color característico de la preparación podemos utilizar cúrcuma para darle color. Se pueden agregar a la preparación cebolla o cebolla de verdeo y morrón para darle más sabor. Si agregamos otros ingrediente como queso de rallar o crema de leche, aumentamos el aporte de energía.

Por lo tanto, podemos comer papa sin miedo. La clave está en la selección de la receta, la preparación e ingredientes que utilizamos.

¿De qué hablamos cuando hablamos de dieta?



Nutricionista Agustina Agote

• Licenciada en Nutrición
Universidad de Buenos Aires (UBA) - MN 4993 - MP 1007
• Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos
Universidad de Buenos Aires (UBA)
• Jefa de Trabajos Prácticos - Técnica Dietoterápica
Carrera de Nutrición de la UBA.
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