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Colon irritable

Colon irritable
El Colon Irritable es un trastorno incomprendido que se suele achacar a los nervios. Se pueden escuchar frase como "pero si el médico te ha dicho que no tienes nada, que es sólo cuento"... "Es que es muy nervioso y por eso tiene Colon Irritable" ... " Pues no tienes ninguna enfermedad,... bueno sí tienes Colon Irritable pero eso son los nervios".

Pero frases como las anteriores tienen explicación si entendemos el caos que significa su diagnóstico:

El Colon Irritable es lo que los médicos llaman una enfermedad funcional, es decir, no existe ningún correlato orgánico que les permita diagnosticarlo. Por esta razón se le atribuye a los nervios de la persona; cosa, que como explico en la sección de causas, es cierto solo en parte.

Se trata de una enfermedad por exclusión. Cuando se han realizado pruebas tales como Colonoscopias, rectoscopias, enemas de opaco, ... y se hayan descartado otras patologías... tienes Colon Irritable.

El Colon Irritable es un cajón desastre, en el que viene a entrar cualquier persona con problemas digestivos a la que no se le puede hacer otro diagnóstico..

Dependiendo de la gravedad para una persona puede significar únicamente una leve molestia y otra puede tener serios problemas personales, sociales y/o laborales.

Su sintomatología más habitual:

• Fuertes dolores de barriga, que habitualmente se alivian al ir al servicio.
• Gases.
• Diarrea.
• Estreñimiento.
• Alternancia de periodos de diarrea y estreñimiento.
• Fatiga.
• Evacuación incompleta de heces o cuanto menos esta sensación.
• Mucosidad en las heces.
• Malestar general, en especial en las primeras horas del día.
• Tratamiento

Tiene que ir enfocado hacia las causas que lo provoca, sumar todo lo positivo que un abordaje mixto físico y mental puede aportarnos y adaptarse a los problemas específicos de cada persona.

En lo referente a la alimentación

El aparato digestivo tiene como funciones más destacadas las de digerir y asimilar los nutrientes presentes en los alimentos ingeridos. Por muy buena que fuera nuestra alimentación es imposible que nuestra salud sea óptima si estos procesos no se producen de forma eficaz.

Para ayudar en el proceso digestivo se han seguir las siguientes indicaciones:

1. Reducir o a ser posible evitar el consumo de los siguientes alimentos ya que son difícilmente digeribles por el organismo:
• Azúcar blanca.
• Cafeína.
• Exceso de grasas en una sola comida (ej. Fritos)
• Productos lácteos y trigo de ser alérgico o presentar intolerancia.
• Bebidas Gaseosas
• Colorantes, conservantes y aromas artificiales (lo que reconozco que es prácticamente misión imposible).

2. Toma de suplementos dietéticos: Promueven las diferentes funciones del sistema digestivo y nos ayudan a suplir posibles carencias de nutrientes producto de los alimentos procesados, alteraciones en nuestras dietas, cambios en el estilo de vida, carencias constitucionales, ...:
• Complejo Polivitamínico: Ayude a reparar las deficiencias en nutrientes fruto de las malas digestiones. Siendo alguno de los efectos más importantes:
• La vitamina C: Contrarresta la acidosis, favorece el sistema inmunológico.
• El grupo de vitamina B: Desempeña un papel fundamental para el Sistema Nervioso Central, de tal manera que niveles bajos en el organismo llevan consigo una reacción física al estrés disfuncional.
• Esta vitamina es conocida como la vitamina anti-estrés.
• La vitamina A: Interviene en la formación de la mucosa que recubre los intestinos.
• El Zinc: Mejora la reacción al estrés y en el tratamiento de los procesos inflamatorios y participa en la formación de fibras colágeno.
• El magnesio: Un inadecuado nivel en el organismo perjudica el peristaltismo intestinal.
• Probióticos: Ayuda a repoblar las paredes intestinales de su flora natural.
• Fibra: Ayuda a la formación de las heces y por ende a que se pueda producir un adecuado movimiento intestinal.
• Combinación de enzimas digestivas: Participan en la digestión de los alimentos. Si bien en este caso se habrá de tener la precaución de no tomar con el estómago vacío ni en caso de úlceras en el aparato digestivo.

En lo referente al estrés

1. Aprendizaje de técnicas de relajación:
• Respiración Diafragmática.
• Relajación Muscular Progresiva
• Entrenamiento con Biofeedback
• Grafoterapia

2. Realización de ejercicio físico: El ejercicio físico es una potente arma contra el estrés si bien para que esto sea así hay que hacerse desde la siguiente óptica:
Se trata de hacer ejercicio físico agradable tal como andar, montar en bicicleta,... no de ganar una olimpiada. Esto último llevaría a tener más estrés y a empeorar el trastorno.
Lo adecuado sería dedicarle 30-40 minutos 3-4 veces por semana. NO VALE hacer en un día 5 horas y no volver hacer nada en un mes, siendo esto también perjudicial.
Que la actividad elegida sea de su agrado, porque difícilmente se persevera en algo que no agrada.
Consultar con su médico para que le aconseje antes de comenzar cualquier rutina de ejercicio.

3. Apoyo psicológico: Mejorar la autoestima, la confianza en uno mismo, tener alguien con quien compartir los síntomas y preocupaciones, ...

4. Diversión: Bailar, reír, ver una buena película, un buen masaje, una buena ducha,... es un gran antídoto contra el estrés y un homenaje a uno mismo.
La irritación del colon puede llegar a ser más soportable si sigue con atención estos 13 consejos
El colon posee fama de malgeniado (irritable) y se ha ganado con mucha razón un ‘título de nobleza’: la enfermedad del estrés.
Si sufre de Síndrome de Colon Irritable... ¡tranquilícese! El estrés es un detonante de esta enfermedad. Más bien, póngale energía positiva y aprenda a convivir con este mal, que es para toda la vida. En sus manos está la mejoría.
El colon es un órgano muy irritable. Se altera con la más mínima dosis de estrés de su portador. Por eso, en los momentos en que afloran las preocupaciones es cuando comienza a molestar. Puede ocasionar dolor de estómago, flatulencia, sensación de llenura, diarrea o estreñimiento y otros malestares estomacales, incapacitantes.
El problema radica en que no es una enfermedad de fácil diagnóstico porque pueden pasar varios años sin que genere molestias y, de un momento a otro, reactivarse.

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