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4 importantes descubrimientos sobre el zinc

Zinc
Un nuevo estudio demuestra que unos escasos 4 mg de zinc extra por día en la dieta pueden tener un gran impacto en la salud celular y ayudar a combatir enfermedades e infecciones.

 

El estudio fue realizado por investigadores del Instituto de Investigación del Hospital Infantil Benioff de UCSF (CHORI) dirigido por la Dra. Janet King.

King y su equipo fueron los primeros en demostrar que un pequeño aumento del zinc en la dieta reduce el estrés oxidativo y el daño del ADN.

"Nos sorprendió de gran manera ver que sólo un pequeño aumento en el zinc en la dieta puede tener un impacto muy importante en cómo el metabolismo se lleva a cabo en todo el cuerpo", dice King. "Estos resultados presentan una nueva estrategia para medir el impacto del zinc en la salud y refuerzan la evidencia de que las intervenciones en la dieta pueden mejorar las deficiencias de micronutrientes en todo el mundo".

En la mayor parte del mundo se consumen arroz blanco y harinas de trigo o de maíz altamente refinadas, lo que pueden proporcionar energía, pero no otorgan suficientes micronutrientes esenciales como el zinc.

1 – Repara el ADN

El zinc es esencial para reparar el ADN. Incluso una mínima deficiencia causa que los filamentos de ADN se rompan, lo que aumenta el riesgo de cáncer y otros problemas de salud. Según la profesora Emily Ho de la Universidad Estatal de Oregon, el daño del ADN ocurre incluso cuando la deficiencia de zinc apenas puede detectarse en un análisis sanguíneo. En su investigación, los suplementos de zinc pueden revertir este daño.
El zinc tiene una profunda influencia en nuestros genes y en las enzimas que ellos elaboran. Es por eso que la deficiencia de zinc afecta a tantas cosas desde la piel hasta el cerebro o las hormonas.

2 – Pieza fundamental en el engranaje del organismo

El zinc es uno de los tratamientos naturales más poderosos disponibles para nosotros. Los estudios demuestran que el zinc trata el acné tan bien como los antiobióticos. El zinc mejora la depresión y reduce la inflamación en el cuerpo. También es efectivo contra la pérdida de cabello, los eczemas, la úlcera gástrica, el colesterol elevado y la infertilidad. ¿Cómo puede el zinc hacer tanto?
Virtualmente cada sistema enzimático en nuestro cuerpo depende del zinc. Nuestro sistema inmune depende del zinc. Lo mismo el receptor de insulina y nuestras células cerebrales. El cuerpo necesita zinc para ser capaz de elaborar la hormona tiroidea, los estrógenos y la testosterona.
El zinc funciona a un nivel tan fundamental de nuestra fisiología que puede a veces tener efectos aparentemente paradójicos. Por ejemplo, el zinc es una de las mejores maneras de bloquear el exceso de testosterona que causa vello facial indeseado en las mujeres. Al mismo tiempo, el zinc incrementa la producción de testosterona en los hombres.

3 – Combate la diabetes

El zinc es necesario para balancear la mayoría de las hormonas, incluidas la insulina, la principal hormona involucrada en la regulación del azúcar en sangre y como una ayuda natural para la diabetes. El zinc beneficia los niveles de azúcar en sangre porque se adhiere a la insulina para que la insulina sea almacenada adecuadamente en el páncreas y liberada cuando la glucosa entre al torrente sanguíneo. También permite la utilización adecuada de las enzimas digestivas que son necesarias para que la insulina se adhiera a las células y que la glucosa sea utilizada como combustible para el cuerpo, en lugar de ser almacenada como grasa.

4 – Antidepresivo natural

La mayor cantidad de zinc en el cuerpo se encuentra en nuestro cerebro, particularmente en una parte llamada el hipocampo. La deficiencia de zinc puede llevar a síntomas de depresión, ADHD (síndrome de déficit atencional e hiperactividad), dificultad en el aprendizaje y la memoria, ataques cerebrales, agresión y violencia.
Nuestros sistemas inflamatorios y los de ataque-huida están construidos para incidentes agudos. Virus, lesiones, invasión bacteriana, un ataque de un león invadiendo el campo. Cuando los incidentes son crónicos (estrés sin aliviar, galones de ácidos grasos omega-6 que promueven la inflamación, lectinas y gluten raros, depresión crónica que causa infecciones virales), todo el sistema se desregula. Lo que debería estar arriba está para abajo. En eso el zinc debería estar en el sistema nervioso central, ayudando con la reparación nerviosa y la plasticidad, y en cambio está, luchando con las citosinas inflamatorias o atascado con metalotioneína en el hígado, y el pobre hipocampo está en cortocircuito con el glutamato y el calcio. El zinc extra podría ayudar. Pero eso son baldes para sacar el agua. Lo que realmente necesitamos es corregir el problema que causa que el bote se hunda. Necesitamos reducir los incidentes inflamatorios en primer lugar, es decir los incidentes crónicos.

Referencias:
- Sarah J Zyba, Swapna V Shenvi, David W Killilea, Tai C Holland, Elijah Kim, Adrian Moy, Barbara Sutherland, Virginia Gildengorin, Mark K Shigenaga, Janet C King.
A moderate increase in dietary zinc reduces DNA strand breaks in leukocytes and alters plasma proteins without changing plasma zinc concentrations.
The American Journal of Clinical Nutrition, 2016; ajcn135327 DOI: 10.3945/ajcn.116.135327


- Song Y et al. Zinc Deficiency Affects DNA Damage, Oxidative Stress, Antioxidant Defenses, and DNA Repair in Rats. J. Nutr. 2009. 139(9):1626-1631.

- Michaëlsson G et al. A double-blind study of the effect of zinc and oxytetracycline in acne vulgaris. 1977. Br J Dermatol. 97(5):561-6. PMID: 145237

- Szewczyk B et al. The role of zinc in neurodegenerative inflammatory pathways in depression. 2006. J Trace Elem Med Biol.20(1):3-18. PMID: 16632171

- Maret W et al. Zinc requirements and the risks and benefits of zinc supplementation. 2006. J Trace Elem Med Biol 20 (1): 3–18. PMID: 16632171

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