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Estrés, tabaco y alimentación

Estrés, tabaco y alimentación
El cigarrillo, las condiciones estresantes de vida y, fundamentalmente, la mala alimentación son las causas que conducen al principal motivo de muerte: las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.

Normas aprobadas prohíben fumar en lugares públicos cerrados, la venta de cigarrillos a menores y la publicidad callejera, imponiendo multas y sanciones.

Mientras los estudios derivados del genoma humano despiertan las esperanzas más sólidas para lograr la cura de innumerables enfermedades, la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad parecen haberse convertido en el desafío de las Ciencias de la Salud para el siglo XXI.

La realidad de las naciones occidentales muestra que una de las primeras y más efectivas medidas para disminuir los índices de mortalidad y de morbilidad de las personas es vivir sanamente.

“Super size me” es el film en el que Morgan Spurlock –su productor, director y protagonista principal– muestra qué pasa con su organismo luego de comer durante 30 días los menús que ofrecen los locales de Mc Donald’s en distintas ciudades de Estados Unidos.

La película recibió innumerable cantidad de premios, pero también podría ser duramente criticada por su falta de rigurosidad, lo que, sin duda, le quita verosimilitud al mensaje. Más allá de las objeciones y del gusto personal, es innegable que el film logra generar en sus espectadores una seria advertencia en torno a uno de los problemas más importantes que tiene Estados Unidos en la actualidad: las enfermedades generadas por la mala alimentación. Los datos oficiales y las investigaciones periodísticas corroboran el problema: mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la obesidad como epidemia mundial, el 60% de la población adulta norteamericana está excedida de peso, una cuarta parte es clínicamente obesa y aproximadamente 300 mil estadounidenses mueren prematuramente cada año por causas vinculadas con la obesidad.

A pesar de los miles de kilómetros que separan la realidad estadounidense, las estadísticas y los especialistas entienden que la mala alimentación, junto al tabaquismo y el estrés, son las tres principales ramas que conducen a la mayor causa de muerte: las enfermedades cardiovasculares.

Comida rápida, vida corta

José Vicario, médico especialista en Cardiología y Cardiología Intervencionista, sostiene que los motivos “que generan los problemas cardiovasculares son, principalmente, la obesidad, el cigarrillo y el estrés”. Vicario opina que el obeso es hipertenso, tiene alteraciones del colesterol y su vida se asocia a la diabetes por la resistencia a la insulina. “Todo eso hace que la enfermedad cardiovascular vaya en progreso. En los países subdesarrollados –añade el especialista– el problema es similar al de los del primer mundo: el punto no es la mala alimentación, sino la alimentación inadecuada, es decir, la comida con alto contenido graso y de hidratos de carbono”.

En America Latina se come mal por múltiples motivos, muchos de los cuales tienen que ver con la imposibilidad de comprar alimentos más puros. Tenemos obesos mal nutridos, porque se consumen hidratos de carbono que son más baratos, y las proteínas están en alimentos que no llegan a ciertas clases sociales.

¿Quién fuma?

Según los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC), en 2003 (año con la cifra más reciente disponible) había 44.5 millones de adultos fumadores en los Estados Unidos. Esto representa el 20.9% de todos los adultos (23.4% hombres, 18.5% mujeres), casi una de cada cinco personas.

Cuando estas estadísticas se desglosan por raza/grupo étnico, los números son como sigue:
• Blancos: 22.2%
• Afroamericanos: 20.2%
• Hispanos/latinos: 15.0%
• Indios americanos/oriundos de Alaska: 33.4%
• Asiáticos americanos: 11.3%

Los números fueron más altos en los grupos más jóvenes. Casi el 24% de los que están entre los 18 y 44 años se reportaron como fumadores actuales, en comparación con menos del 9% entre los de 65 años o mayores.

A escala nacional, el 22.3% de los estudiantes de bachillerato o preparatoria (high school) y el 8.1 de los estudiantes de secundaria (middle school) eran fumadores en 2004. Los estudiantes blancos e hispanos están dentro del grupo que más fumaban cigarrillos.

Cigarrillo y cáncer

El fumar cigarrillo causa por lo menos el 30% de todas las muertes por cáncer. Este hábito es una de las principales causas de cáncer del pulmón, laringe, cavidad oral, garganta, esófago, y vejiga, y contribuye al padecimiento de cáncer de la vejiga, páncreas, cuello uterino, riñón, estómago y también algunos tipos de leucemia.

Aproximadamente el 87% de las muertes de cáncer del pulmón son a causa del hábito de fumar. El cáncer del pulmón es la principal causa de muerte de cáncer entre ambos hombres y mujeres, y uno de los cánceres más difíciles de tratar. Afortunadamente, el cáncer del pulmón es, en gran medida, una enfermedad evitable. Los grupos que defienden el no fumar como parte de su religión, como los mormones y los adventistas del séptimo día, tienen tasas mucho menores de cáncer del pulmón y de otros cánceres asociados con el fumar.

Otros problemas de salud

Los cánceres representan sólo aproximadamente la mitad de las muertes relacionadas con el fumar. El fumar es también una de las principales causas relacionadas con enfermedades cardiacas, aneurismas, bronquitis, enfisema y derrame cerebral, además de contribuir con la severidad de los resfriados y neumonía.

El tabaco también tiene efectos perjudiciales en la salud relacionada con la capacidad reproductora de la mujer y está asociado con fertilidad reducida, incremento en el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, parto de feto muerto y muerte del bebé, además de ser una causa de que los bebés presenten bajo peso al nacer. Igualmente, el cigarrillo está asociado con el síndrome de muerte súbita infantil.

Además, el fumar está asociado con una variedad de otros problemas de salud, incluyendo enfermedades en las encías, cataratas, pérdida de densidad en los huesos, fractura de la cadera y úlceras pépticas.

El humo de los cigarrillos (llamado humo de segunda mano o humo de tabaco ambiental) tiene un efecto nocivo en la salud de las personas expuestas al humo

¿Cómo afecta el tabaco al sistema cardiovascular?

El tabaco ejerce un efecto nocivo sobre el sistema cardiovascular fundamentalmente por medio de los siguientes mecanismos:
• Aumento del ritmo de latido del corazón y de la tensión arterial.
• Favoreciendo la aparición de arteriosclerosis.
• Promoviendo el desarrollo de trombosis.
• Provoca una reducción del calibre de las arterias coronarias, dificultando el riego del corazón.
• Aumenta la probabilidad de sufrir arritmias.
• Aumenta las necesidades de oxígeno del organismo, suponiendo una carga añadida para el corazón.

Existen componentes del humo del tabaco que han sido claramente incriminados como agentes perjudiciales para el sistema circulatorio. De estos, los que más relevancia tienen son el monóxido de carbono y la nicotina.

Nicotina

La nicotina tiene diversas acciones sobre el organismo que explican su efecto perjudicial sobre el sistema cardiovascular:
• Produce un aumento de la presión arterial de unos 5 a 10 mm Hg.
• Aumenta la frecuencia de latido cardíaco de 10 a 20 latidos por minuto.
• Produce una contracción de los vasos sanguíneos, con su consiguiente estrechamiento y dificultad para el paso de la sangre.

La nicotina ejerce estas acciones mediante la liberación de determinadas sustancias a la circulación como la adrenalina y la noradrenalina,que aumentan en sangre cuando se fuma.

Por otro lado se ha visto que la nicotina es capaz de alterar el ritmo cardíaco y favorecer la aparición de arritmias, algunas de las cuales son potencialmente mortales.

Otra forma de actuación de la nicotina es a través de la elevación de los niveles en sangre de algunas hormonas, como los corticoides. También aumenta la concentración de otras sustancias que disminuyen la velocidad de la circulación de la sangre e incrementan su viscosidad.

Finalmente, algunas sustancias favorecen la obstrucción de los pequeños vasos sanguíneos debida a trombosis.

Monóxido de carbono

La hemoglobina es una sustancia sanguínea encargada del transporte de oxígeno que respiramos hacia los tejidos.

Una vez inhalado, el monóxido de carbono pasa a la sangre y allí se une a la hemoglobina, dando lugar a una sustancia conocida como carboxihemoglobina que no es apta para el transporte del oxígeno. El exceso de esta última sustancia en sangre es habitual en personas fumadoras puede lesionar el músculo cardíaco y los vasos sanguíneos sanguíneos.

Guía de alimentación

Elegir alimentos sanos puede ser fácil y divertido. Todo lo que tiene que hacer es seleccionar los alimentos que se relacionan en ELIJA, y restringir los que se mencionan en LIMITE.

Estas listas se han dividido según los principales grupos de alimentos para facilitarle la búsqueda de alimentos concretos.

Grupo de carnes
Proporcionan: Proteínas, hierro, niacina (B3) y tiamina (B1).
Elija: Pollo y pavo sin piel. Cortes magros de vaca, ternera, cordero, cerdo y jamón (no más de tres raciones a la semana). Clara de huevo o sustitutos de huevo. Todo tipo de pescados de río o de mar. Mantequilla de cacahuete natural (1 cucharada = 1 ración o 250 g de carne).
Limite: Pato y ganso. Carnes grasas, vísceras y carnes fritas. Yemas de huevo (no más de tres a la semana). Carnes preparadas, como la mayoría de las salchichas, fiambres y embutidos (a menos que sean marcas especiales con poca grasa - menos de 3 g de grasa/250 g).

Grupo de lácteos
Proporcionan: Calcio, riboflavina (B2) y proteína.
Elija: Productos lácteos con poca grasa o desnatados, como la leche semidesnatada o desnatada, el queso blanco y el yogur.
Limite: Productos con leche entera, como la leche normal, la leche con chocolate, los helados y la mayoría de los quesos. Las natas, incluida la crema agria, el queso fundido y el café con nata.

Grupo de cereales
Proporcionan: Hidratos de carbono, tiamina, hierro, niacina y fibra (en los productos integrales)
Elija: Pan de cereales integrales o enriquecido. Pasta, arroz, cebada y patatas. Frijoles y legumbres.
Limite: Pan enriquecido con huevo, pan cubierto de manteca. Productos industriales de panadería.

Grupo de frutas y hortalizas
Proporcionan: Vitaminas A y C, fibra
Elija: Cualquier fruta fresca, congelada o deshidratada. Jugos de frutas u hortalizas no incluidas en el apartado LIMITE.
Limite: Hortalizas fritas, empanadas o con cremas. Frutas y hortalizas procesadas o enlatadas. Coco

Grupo de grasas y aceites
Proporcionan: Vitaminas liposolubles A y E
Elija: Margarinas (si el ingrediente principal que se indica es un aceite vegetal líquido). Aceites vegetales insaturados líquidos, como alazor, girasol, maíz, sésamo, soya, de semillas de algodón, oliva y maní. Adhereso de ensalada elaborados con cualquiera de los aceites que se aceptan en este listado.
Limite: Grasas saturadas, como manteca. Margarinas, si el ingrediente principal indicado es un aceite hidrogenado. Aceites de coco. Adheresos de ensalada elaborados con nata, leche entera, manteca, crema agria o yogur rico en grasa.

Aperitivos y postres
Proporcionan: Calorías
Elija: Gelatina con sabores de frutas. Caramelos duros, mermelada, jalea y miel. Postres caseros elaborados con ingredientes incluidos en la sección de ELIJA. Pochoclos sin añadidos. Postres congelados descremados y pastelillos descremados.
Limite: Chocolate. Aperitivos fritos, como papas fritas y maíz, pochoclos comercializadas para hornos de microondas. Como puede observar, existen muchos tipos de alimentos entre los que elegir. Recuerde incluir alimentos variados en su plan de alimentación diario.

El estrés y la presión arterial

Aunque es bien conocido que el estrés puede alterar la presión arterial y conducir a la hipertensión, no se conoce exactamente la razón. Ahora, en un estudio publicado en "Archives of Internal Medicine", investigadores de la Universidad de British Columbia, en Vancouver (Canadá), han conseguido una reducción significativa de la presión arterial en adultos con niveles basales elevados (superiores a 140/90 mmHg) a los que se sometió durante 10 semanas a un tratamiento individualizado para el estrés.

En concreto, la mitad de las personas escogidas recibieron diez sesiones de una hora de este tratamiento y al resto se les situó en una lista de espera. Los resultados muestran que en los primeros se alcanzó una reducción media de la presión arterial de 7 puntos, y el seguimiento posterior permitió observar que el efecto de la terapia se mantenía hasta los 6 meses.

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