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La Farmacia Mapuche, Cultura Natural

La Farmacia Mapuche, Cultura Natural
¿Sabía que las machis puedan detectar un cáncer mirando la orina? Esa es sólo una de las características de la medicina mapuche, que puede curar desde un dolor de cabeza hasta la impotencia.

Por ello, y sin distinción entre indígenas o huincas, los tratamientos de esta farmacia -ya instalada en Santiago-, están ganando terreno.

Aunque parezca paradojal, hay una rama de la medicina europea, llamada omotoxicología, cuyo principio es el mismo de la medicina mapuche: extraer todas las toxinas del organismo”, explica quien trabaja en la primera farmacia étnica del país, que lleva poco más de un año de funcionamiento.

El primer local de esta cadena de farmacias se ubica en pleno centro de la ciudad de Temuco, y surgió bajo el alero del Hospital Makewe, el primer centro asistencial del país que se encuentra en manos de una asociación mapuche. Luego se implementó una sucursal en Concepción, y hace poco, se instaló la primera en Santiago. En “Makewelawen” se trabaja con la asesoría de machis, y a la vez con médicos tradicionales del Hospital Makewe, en una lógica de intercambio cultural mapuche-huinca.

“Makewelawen” significa remedio de maquis, y el maqui es una planta medicinal que se puede tomar como jarabe: sirve para friega, fiebre, dolores generales y ceremonias religiosas. El personal de esta particular farmacia, principalmente indígena, atiende vestido a la usanza mapuche, y además es bilingüe.

La impotencia, tambien

Los medicamentos se elaboran según un recetario magistral y respetando las normas sanitarias vigentes. Vienen principalmente en gotas, geles y cápsulas y sus precios varían en promedio entre los dos y cinco mil pesos. Entre ellos son varios los que se han convertido en productos estrella, como las gotas para adelgazar en base al pichichenlawen (centella), que disminuyen el apetito exagerado, mejoran los trastornos del metabolismo y no tiene efectos secundarios.

Otro producto exitoso es el kachanlawen (cachanlagua), para las dolencias de esofagitis, reflujo gástrico y acidez, pero según explica Ríos, se le ha de scubierto una nueva y demandada propiedad, “muchos comentan que es un excelente remedio para la caña mala, así que acá es muy consumido”.

Y poniéndose a la par con los últimos medicamentos estrella de la medicina tradicional, esta farmacia también ofrece el llamado viagra mapuche, en base al palwen, que irónicamente es conocido comúnmente como “páramela”, para la impotencia masculina y la frigidez femenina, que aumenta la líbido y el deseo sexual en ambos sexos. Gabriela Ellado Paillacan, auxiliar de “Makewelawen”, asegura que “es increíble como los huincas compran el viagra mapuche”. El químico farmacéutico explica que el efecto es incluso mejor que el viagra, “pero los mecanismos de acción son diferentes, y los efectos al mediano plazo son más permanentes, ya que las personas recuperan también su estado anímico en general y la autoestima”.

La medicina Mapuche hoy

Cuando la Asociación Mapuche Para la Salud, (AMPS) comenzó a administrar el Hospital Makewe en 1999, incorporó la medicina y cultura mapuche. “Tambié n comenzamos a trabajar en un proyecto de huerto medicinal, pero nuestros asesores mapuches más antiguos, señalaron que no era posible porque el poder de sanación de las plantas estaba en su entorno natural. De ahí surgió la idea de tener nuestra propia farmacia”, explica Rosalino Moreno Catrilaf, vicepresidente de AMPS y “Toqui” de “Makewelewen”. Pero el inicio no fue fácil, y tuvieron que apelar a lo que algunos llaman ‘la porfía del mapuche’: “para funcionar como farmacia tuvimos que reunir todos los requisitos que pedía el Ministerio de Salud, costó bastante y el Colegio Médico estuvo siempre en contra nuestra, pero tuvimos la fuerza para obtener el permiso necesario”, recuerda Moreno.

Una vez andando las cosas se dieron: “nos fue muy bien ya que empezamos en el verano, y los principales clientes fueron los turistas extranjeros de Italia, Brasil y Argentina, de mucho poder adquisitivo” señala Moreno. Se fueron los turistas pero aumentaron los clientes mapu ches y huincas, y desde el verano pasado hasta ahora “Makewelawen” ha mantenido un flujo venta de 800 mil pesos al día, y en promedio unos 18 millones mensuales por cada farmacia.

Pichichenlawen

Se llama asi al producto que ayuda a manejar el apetito incontrolable y que muchos habrían querido tener a mano anoche cuando disfrutaban de una suculenta cena de fin de año. Suma y sigue con Pila pila, que es un antidepresivo y que es útil para pacientes con “trastornos depresivos ya que mejora induciendo la producción de neurotransmisores en forma natural”. Al grupo de estrellas se suma Pirkün, que favorece la eliminación de grasas ayudando a mejorar el metabolismo corporal.

Y como era de esperar cada uno de estos fármacos, que sus creadores dicen revolucionarán el mercado, están autorizados por el Ministerio de Salud, “por lo que se puede consumir con total seguridad”.

La doctora Cabrera añade a este trío de productos el Liglokiñ, que sirve “porque hay mucha gente que está con trastornos del sueño, que la primera semana de sus vacaciones no los va a regularizar”, por lo que el medicamento se convierte en una pieza clave para garantizar el descanso.

Y también cremas

Fiel a las altas temperaturas que no darán tregua por al menos dos meses, Makewelawen también cuenta con cremas para evitar los efectos del sol. Sugieren sí una en base a caracol y aceite de avellana “por si se lo quiere colocar en la mañana unas horas antes de exponerse al sol” ya que controla los rayos ultra violeta (UV), explican.

La Medicina Mapuche y su cultura

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