La avicultura tiene su origen hace unos 8000 años, cuando pobladores de ciertas regiones de la India y China iniciaron la domesticación de algunas familias del Gallus Gallus.

Pocos alimentos tienen las facultades del huevo, tanto por la diversidad de platos como por la facilidad para prepararlos, solos o combinados con otros alimentos. Para un niño, persona de tamaño pequeño o inactiva, podría ser conveniente el consumo de tres a cuatro huevos por semana, mientras que una persona corpulenta, o físicamente activa, podría consumir hasta siete en igual período.

Refiriéndonos a poblaciones sanas, el consumo por semana de cuatro a cinco huevos de forma directa: huevo frito, duro, tortilla o indirecto: en salsas, cremas, postres, no presenta problemas y sin embargo contribuye a hacer la dieta más variada porque el huevo es una excelente alternativa nutricional a los productos cárnicos y del mar.

Huevo nutritivo y en un futuro enriquecido. Tanto por la variedad de nutrientes que contiene, como por su elevado grado de utilización por nuestro organismo, el huevo es uno de los alimentos más completos para el hombre. El huevo es rico en proteínas de alto valor biológico y fáciles de digerir. La proteína del huevo es tan buena que los científicos la usan como patrón con la que comparar la calidad proteica de otros alimentos.

Composición del huevo de gallina.

Un huevo aporta cantidades significativas de una amplia gama de vitaminas y minerales (Fósforo, Selenio, Hierro, Yodo y Zinc) que contribuyen a cubrir gran parte de las ingestas diarias de nutrientes recomendadas para un adulto. La acción antioxidante de algunas vitaminas y oligoelementos del huevo ayuda a proteger a nuestro organismo de procesos degenerativos diversos (cáncer, diabetes, cataratas), así como de las enfermedades cardiovasculares.

En defensa del huevo. Aunque durante años se mantuvo el criterio de que una dieta rica en huevo perjudicaba la salud, estudios recientes han determinado que una persona sana puede consumir hasta dos huevos diarios. Otras investigaciones similares han aportado mayor claridad sobre los efectos positivos de la lecitina o fosfatidilcolina presente en la yema del huevo, que, además de ser una excelente fuente de colina y actuar en el desarrollo de la función cerebral y la memoria, limita la absorción del colesterol que contiene el huevo. Igualmente otros estudios han confirmado que los huevos son fuente de carotenoides, fácilmente disponibles, y que estos componentes antioxidantes pueden ayudar en la prevención de la degeneración macular y contribuir a retrasar la aparición de cataratas. El contenido energético por huevo es relativamente bajo, por tanto no favorece la obesidad.

El sustituto del huevo



En Preguntas y Respuestas el Dr. Alberto Ramírez, Presidente de la Sociedad Cubana de productores Avícolas.

Para conservar los huevos sanos y seguros. El huevo fresco tiene una duración de 28 días en refrigeración. Procedente de ponedoras sanas, recogido y manejado en condiciones higiénicas, no alberga contaminación en su interior, pero como es un producto “vivo” experimenta cambios que pueden alterar su calidad. Por esta razón, desde el momento de la puesta y recogida, hasta su consumo, si todas las operaciones se realizan correctamente se evitan deterioros en sus cualidades nutritivas, sanitarias y gastronómicas.

Los huevos pueden ser cocinados de diferentes formas y las más populares son:

• Huevo hervido: Conocidos también como pasados por agua o duros. Se distinguen por el tiempo de cocción. Los huevos pasados por agua se hacen en a penas 3 minutos en agua hirviendo y los huevos duros pueden demorar alrededor de 12 minutos.
• Huevo frito: En tortilla o revoltillo disminuye la cantidad de agua de evaporación. Aumenta la grasa por incorporación del aceite utilizado al freír, lo que hace que el huevo frito sea más indigesto que hervido. Las claras coaguladas se mantienen casi en su totalidad, así como la mayor parte de las vitaminas.
• Huevo asado: En el horno pierden más de la mitad del agua por evaporación. Los huevos al horno contienen menos albúminas, grasas y vitaminas que en las preparaciones anteriores.
• Huevo crudo: Puede consumirse completo o bien cada una de sus partes por separado. El consumo de huevo crudo no es recomendable, por razones tanto higiénicas como nutricionales. La proteína avidina, presente en la albúmina del huevo, está ligada a la biotina e impide su absorción. Este enlace se destruye con el calor, permitiendo el aprovechamiento de la vitamina por nuestro organismo.

Volver arriba Volver al Inicio