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Comer es Ser
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“Quien come, vive. Quien come, puede pensar, hablar, accionar, amar, odiar, discutir, casar, procrear, matar.

Quien no come, nada puede hacer y, necesariamente, tendrá que desaparecer.

El alimento por lo tanto, debería ser la preocupación básica y primaria hasta de la parte más espiritual de la humanidad.

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Sin alimento no hay Cristo ni Buda. Comer es ser. Tal como los demás seres, el hombre es una transformación de los alimentos. Pero… ¿Qué alimentos?...”

La comida es una parte importante de nuestras vidas, es parte de la cotidianeidad, es parte de nuestro proceso evolutivo. Solemos interesarnos por la nutrición cuando nos sentimos débiles, cansados, sin la energía necesaria para realizar nuestras labores. Recién cuando el cuerpo comienza a demostrar signos de carencias o excesos, nos detenemos a ver que y como estamos comiendo.

Pero nuestra alimentación no solo se remite a carencias y excesos también podemos utilizarla para modificar nuestros estados de ánimo. Ayudarnos por ejemplo un día en que por algún motivo estamos tristes o ansiosos. La idea es comenzar a ver nuestra alimentación como un recurso mas para estar mejor, para conocernos, para poder transitar por este mundo y realizar nuestra misión de la mejor forma posible.

Sabemos que cada ser humano es único e irrepetible de la misma manera cada dieta debería ser única y adaptada a las necesidades de ese ser. Saber que necesitamos comer para sentirnos en salud es parte del camino que recorreremos juntos hacia el autoconocimiento.

Ahora bien empecemos primero por lo primero. Como elegir, como preparar, como combinar, en que momento del día ingerir nuestros alimentos?

La Variedad

En la variedad encontramos diversidad de sabores, texturas, aromas… y así también mayor posibilidad de ingresar todos de nutrientes que necesitamos para vivir sin carencias nutricionales. Dentro de los grupos alimentarios que conocemos, la idea es incorporar la mayor diversidad posible.

Solemos tener dietas monótonas donde el desayuno y merienda es lo mismo, comemos tostadas con manteca o mermelada y café con leche, el almuerzo y cena suele ser la porción de carne con ensalada o bien las pastas con tuco. Y así la vida pasa y nos perdemos de experimentar sensaciones nuevas que nos amplían, que nos ayudan a descubrir otras maneras de ver nuestra realidad.

Tal vez soy un poco exagerada describiendo la dieta típica, pero intento trasmitirles el concepto de la búsqueda, de la observación.

Por ejemplo dentro del grupo de cereales y legumbres habitualmente comemos arroz, panificados, y alguna que otra vez guiso de lentejas... pero si abrimos un poco mas nuestra visión en el mercado actualmente podemos encontrar gran variedad de productos, (quinoa, mijo, trigo sarraceno, trigo burgol, arroz silvestre, arroz yamani, porotos aduki y harinas de todas estas variedades, entre otros tantos).

Esto nos permite evolucionar en nuestra cocina y la manera de preparar los alimentos. Y así aprender a ver y comer las lentejas por ejemplo, no solo en el típico guiso que nuestras abuelas preparaban los días de invierno.

Utilizando nuestra creatividad podemos preparar con harina de esta legumbre un pan o una pizza enriquecida con vegetales coloridos que alegren nuestros platos.

La Calidad

Hablar de Calidad nos remite a la dedicación que debemos tener cuando elegimos nuestros alimentos. Por ejemplo al seleccionar frutas y verduras, que sean frescas, turgentes, bien coloridas, brillantes, aromáticas, orgánicas si es posible, consumirlas con sus cascaras (integrales).

Pero además cuando hablo de calidad me estoy refiriendo a la calidad de nutrientes, calidad de proteínas, calidad de grasas y calidad de hidratos de carbono.

Sabemos que una proteína es completa cuando contiene todos los aminoácidos que el ser humano no puede sintetizar. Por este motivo es importante conocer como combinar durante el día nuestros alimentos. La variedad que podamos darle a nuestras dietas nos ayuda a evitar estas posibles carencias

Podemos optar por alimentos refinados o integrales, los últimos contienen mayor cantidad de minerales y vitaminas, además de brindarnos fibra, componente necesario para mantener el buen equilibrio en la eliminación de toxinas y desechos.

La Cantidad

Las cantidades es otro tema en el que debemos reparar. Las carencias y los excesos causan enfermedades.

Un famoso dicho nos aconseja a desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo. Esta frase popular es útil a la hora de imaginarnos como distribuir correctamente los alimentos durante el día.

Otra medida general que nos orienta en las cantidades de alimentos que debemos tomar se relaciona con la porción de alimento que podemos tomar en nuestras dos manos.

Además es sabido que es muy saludable terminar la comida antes de estar totalmente completos, Las células de nuestro cuerpo sufren menor desgaste cuando la cantidad de alimento que tienen que metabolizar es adecuado, esto se traduce a que las personas que mantienen su peso ideal envejecen mas lentamente.

La Adecuación

La adecuación significa que nuestra manera de comer debe estar acorde a nuestro momento biológico. Debe contemplar las necesidades propias de cada etapa. Así pues sabemos que es saludable que los niños consuman lácteos enteros hasta los 5 años de edad, debido a que necesitan mayor porcentaje de grasas para terminar de desarrollar su sistema nervioso, pero pasada esta etapa es preferible escoger los descremados. De la misma manera es importante adecuar nuestra alimentación a cada necesidad, dependiendo del tipo de actividad, edad, contextura física, sexo y particularidades propias de cada ser humano como gustos, culturas, disponibilidad de recursos entre otros.

El Equilibrio

Y por ultimo la alimentación diaria debe ser equilibrada. Esto significa que cuantitativamente es correcta cuando aporta la energía adecuada, permitiendo el mantenimiento o consecución del peso ideal y aporta todas las vitaminas y minerales recomendados (RDA).

Los nutrientes que aportan energía son llamados nutrientes energéticos o macronutrientes. La distribución porcentual de los macronutrientes en la dieta equilibrada es:

  • 55-60% de carbohidratos
  • 30-35% de grasas (15% monoinsaturadas)
  • 10-15% de proteínas

Ahora bien, sabemos que para programar una dieta es bueno tener estos 5 conceptos en claro.

Veamos un ejemplo práctico de que podemos comer durante un día.

Desayuno:

Infusión de hierbas a elección.

Plato de avena con 1 manzana rallada, 2 nueces y almendras picadas, 1 cucharada de pasas de uva y espolvorear con canela a gusto

Media mañana (opcional):

1 Yogur descremado o 1 vaso de alguna bebida láctea como el kefir

Almuerzo:

1 Porción de carne magra con puré mixto y ensalada de variedad hortalizas frescas.

Merienda:

Licuado de 2 frutas frescas a elección y 1 cucharada de postre de semillas de lino (procesadas en el mismo licuado).

Cena:

Vegetales al wok espolvoreado con semillas de calabaza crocantes y trituradas.

Si somos lo que comemos vale la pena, dedicar un poco de tiempo la hora de elegir los alimentos que nutrirán nuestro cuerpo.

Irene Balazone


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