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Para valorar un buen café

Para valorar un buen café
El café puede ayudar a prevenir algunas enfermedades y contribuir a mantener en forma la memoria y acrecentar el rendimiento físico y mental.

• El cuerpo
Es la sensación de llenar la boca. Se encuentra más en los cafés robustas, en menor medida en los arábicas naturales y es prácticamente nulo en los arábicas lavados.

• La acidez
Cuanto mayor sea la altitud a la que se cultiva el cafeto, mayor es la acidez del café. Por tanto, los cafés robustas carecen de ella, mientras los arábicas, ya sean lavados o secos, tienen una acidez variable, precisamente en función de la altitud a la que hayan sido cultivados.

• La fragancia
Se entiende como una mezcla entre el gusto y el aroma. Los robustas son cafés con gustos amargos y aromas fuertes. Los arábicas se caracterizan por su fragancia agradable y suave. Sin embargo, aún teniendo muy en cuenta estos factores, existen otros agentes, ajenos al propio cultivo del café, como puede ser la figura del tostador, que también influyen en la degustación final de una taza de café.

El tostador es un auténtico artesano, de ahí que aporte su granito de arena en el proceso final del café. El gusto y el aroma, sometidos a la acción del calor pueden sufrir importantes transformaciones que alteren o refuercen el sabor final.Para valorar un buen café

Recetas para disfrutar del mejor café

Al caramelo. Partes iguales de café y caramelo, cubierto con crema de leche.

A la rusa. 4 huevos, 1 naranja, 1/2 limon, 2 manzanas, 3 plátanos, 1 vaso y medio de café, 1/2 taza de azúcar y 1 copa de ron. Se pasan por la licuadora, a velocidad media durante 1 minuto, los huevos, las frutas y el café. En el último momento añadimos el azúcar y el ron. Servir.

Americano. Hecho con el doble o más agua que la normal.

Arabe. Café azucarado, hecho con agua en la que se ha hervido canela y cardamomo.

Asiático. Café, leche condensada, licor 43, brandy, canela, una rodajita de limón y unos granos de café.

Barraquito. Cójase un vaso pequeño (de los de vino) y a continuación póngase un poquito de leche condensada, y luego, añádase café y leche natural hasta completar el vaso. A continuación se pone un chorrito de "Tía María o Licor 43", una ramita de canela y una corteza pequeña de limón. Ha de tomarse siempre, para mejor deleite del probador, en buena compañía, en animada charla y en Las Islas Canarias Occidentales de donde es originario.

Belmonte. Como el bombón pero con brandy. Se toma en la zona mediterránea.

Biberón de Milan. Colocar en una coctelera 1 taza de café muy fuerte, 3 cucharadas soperas de leche condensada, 1 yema de huevo, 2 vasos de vermouth, 1 rodaja de limón, un poco de canela y hielo granizado (picado). Agitar vivamente durante unos minutos (4 ó 5) y servir.

Blanco y negro. Preparación fría. Es un granizado de café con leche merengada.

Bombón. Asi se llama en Alicante al café con leche condensada.

Brown owl. Colocar en una coctelera 1 taza de café muy fuerte, 1 huevo entero, 1 cucharada sopera de crema fresca, un poco de miel o azúcar y unos trocitos de hielo granizado (picado). Agitar vivamente durante unos minutos (4 ó 5) y servir. Receta de Hotel Crillon de Paris.

Brûlé. También conocido como diablo o quemado. Se prepara en un vaso resistente al calor un café solo, a parte se calienta una copa de Brandy y una piel de limón ( a veces unos granos de café ). Posteriormente lo incorporamos en el vaso despacio y en una cucharilla se pone el terrón de azúcar impregnado de Brandy , se prende fuego y se incorpora.

Capricho. En una taza de cristal pequeña ponemos una cucharada pequeñita de cacao en polvo, añadimos un poco de leche condensada y café. Finalmente lo bañamos con nata y una pizca de canela. Ideal para los amantes golosos del café.

Capuchino. Café expres con leche de excelente calidad, que se ha calentado con el vapor de cafetera expres, para conseguir mucha espuma, que aflora y baña la superficie de la taza. Su nombre procede del monje capuchino, que bautizo, hacia el año 1600, esta bebida pagana para que la pudiesen consumir los buenos cristianos.

Catalán. Consiste en ponerle al café unos chorritos de licor de crema catalana quedándote un café exquisito. También se le puede añadir un poco de leche eso dependera de cada uno. Anónimo.

Carajillo. Café con brandy que se toma en casi toda España.

Celta. Café con azúcar moreno, orujo, 3 granos de café y una rodaja de limón.

Colombiano. Café mezclado con ralladura de jengibre y endulzado con azucar de caña.

Coctel de café. Poner en una coctelera 1 taza de café muy fuerte, 4 cucharadas soperas de leche condensada, medio vaso de agua y un poco de hielo granizado (picado), añadiendo si se desea un poco de vainilla en polvo. Agitar vivamente durante unos minutos (4 o 5) y servir.

Crema de café irlandés. Un bote pequeño de leche condensada; 1 huevo; la misma medida del bote de leche, de whisky; cacao en polvo; café. Se mezclan bien todos los ingredientes con la batidora. La cantidad de café o de cacao, depende del gusto del consumidor. Si lo quereis más chocolateado, o más con gusto a café.

Cubafé. Con dos de los productos fundamentales de economía cubana, café y caña de azúcar (azúcar,ron) al que añadimos nata montada, elaboro el cubafé. En vaso bajo y ancho ponemos azúcar,preferiblemente morena, añadimos ron añejo y lo flambeamos, al tiempo del flambeado le añadimos un café recién expreso, y terminamos con nata montada, decorándolo con caramelo.

Chateau. Partes iguales de café y licor de cerezas, cubierto con crema de chantilly.

Escocés. Café mezclado con azúcar, licor de crema de café, whisky escocés y crema de leche, decorado con nata batida y pistachos picados.

Express. El agua hirviendo pasa a presión por el filtro lleno de café molido no demasiado fino.

Fariseo. Consiste en mezclar cacao, café, ron y nata. Se cuenta que esta fórmula surgió en un pueblo del norte de Alemania cuyo cura no aceptaba el consumo de alcohol por parte de sus feligreses. Al final de una cena, el anfitrión sirvió café, pero, para que el ambiente resultase más distendido, vertió unas gotas de ron en las tazas, excepto en el del cura, y lo cubrió con nata para disimular el olor a ron. Por error, el intransigente cura probó el cafe de otro comensal y al darse cuenta de la trampa, furioso, llamó al anfitrión impostor y fariseo.

Irlandés. Esta preparación se debe a la imaginación de un barman irlandés que en 1964 decidió incorporar whisky y nata a un café caliente y azucarado.

Jamaicano. Como un irlandés Caribeño. Al café se le añade azúcar moreno, ron, chocolate, moka y nata.

Java. Mezclar una taza de café y una taza de chocolate caliente sin hacer hervir la mezcla.

Lieja. Café caliente fuerte y dulce en una copa en cuyo fondo hay helado de vainilla y adornado con nata.

Makaton. En una taza grande hacemos el cafe y le añadimos un chorro de Baileys, rociamos con nata y canela.

Mazagran. Recibe el nombre de una pequeña ciudad argelina donde 30 soldados franceses resistienron varias semanas el sitio de 14.000 soldados de Abd el Kaser. Al agotarse los viveres, los soldados se alimentaron de café. En su honor se creó esta bebida que consiste en café muy frío con Marrasquino, azúcar y cubitos de hielo.

Mi monita. Mezclar una taza de café expreso con 3 cucharadas de leche condensada y una copa de licor de durazno. Licuar con medio vaso de hielo (granizado) y servir en copa larga adornado con un copo de crema de chantilly.

Moscovita. Café con azúcar y vodka.

Piccolo. Café italiano muy corto y concentrado.

Puchero. Es una mezcla de agua y café en la proporción de una cucharada de café por cada taza de agua hirviendo o en frío, que se pone al fuego y se retira en el momento que empiece o se reanude la ebullición. Antes de servir, mover, reposar y colar por la manga de tela.

Rocío de gallo. Es un café típico de Cuba, el cual es la mezcla de una taza de café expreso rocíado con aguardiente de caña, muy consumido en la década de los 50.

Royal. Su origen viene del famoso café Royal de Londres, o bien del café Foy, que se encontraba en el Palais Royal de Paris. Originalmente se introducía un pan de azúcar en la taza que se impregna hasta la mitad de café caliente y la parte superior se humedece con coñac, se flambea y se cubre con nata. Si no se consigue pan de azúcar, se utiliza azúcar blanquilla mezclada con café y coñac flambeado.

Ruso. Preparacion fría. Granizado de café con una bola de helado de vainilla.

Segerato. Es el café con hielo en italia, o como mínimo en la zona de La Toscana. Se pone en una coctelera hielo (dos o tres cubitos por taza, segun tamaño), azúcar al gusto, y por último el café expreso, tapar y agitar enérgicamente hasta que el café este frio o se deshielen los cubitos, abrir la coctelera y servir en vaso o copa con la espuma que se ha generado.

Turco. El polvo finísimo de café se coloca mezclado con el azúcar en la cafetera, se añade agua y se le da un hervor. Dejar reposar y beber sin filtrar.

Vienés. Café con una cucharilla de nata montada, espolvoreado con cacao en polvo.

Las bondades del café



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