Warning: embed_me.html could not be embedded.
La Alimentación y los Cálculos renales
Sección - Comida y Salud >>

-
Los cálculos renales (piedras en el riñón o Litiasis renal), son depósitos duros, con forma de roca, que se desarrollan en algún punto del sistema urinario.
-
CHANCAPIEDRA CONTRA LOS CALCULOS
carritodecompras

Estas piedras pueden bloquear la expulsión de orina y causar daño, inflamación e infección. A la presencia de cálculos renales se le conoce como nefrolitiasis.

Los cálculos se forman con sustancias minerales y orgánicas, su tamaño están comprendido entre el de un grano de arena y el de una pelota de ping-pong. Se desarrollan cuando las sales y minerales contenidos en la orina forman grupos de cristales. Éstos son normalmente expulsados con la orina pero, cuando se adhieren al tejido que cubre internamente el riñón o se depositan en un área donde la orina no pueda arrastrarlos, pueden crecer hasta formar una piedra.

Algunas Consideraciones

En el 90 por ciento de los casos no se conocen las causas que provocan su aparición. En personas propensas, su formación es casi siempre el resultado de una combinación de factores.
Los cálculos se desarrollan típicamente en la madurez, son tres veces más comunes en el varón que en la mujer y más frecuentes en personas que viven en clima cálido.
Los cálculos renales no son peligrosos, aunque si no se tratan causan infecciones y daños permanentes.

¿Cuales son sus Causas?

Entre los factores que promueven su formación se pueden citar:

  • Excesiva pérdida de líquido a través del sudor
  • Poca ingestión de agua
  • Dieta alta en proteínas u otras sustancias que favorezcan su aparición.
  • Ciertos trastornos metabólicos, igual que enfermedades que desencadenen un exceso de calcio en la sangre (por ejemplo un tipo de cáncer llamado mieloma múltiple o un trastorno hormonal como el hiperparatiroidismo) pueden ser los factores causantes de la formación de cálculos.
  • La excesiva ingestión de bicarbonato de sodio
  • Exceso de suplementos de calcio.
  • Algunos medicamentos.
  • Enfermedades que reducen el flujo urinario.

Signos y Síntomas

Los principales síntomas observados en la nefrolitiasis son:

  • Dolores fuertes, que comienzan en el costado, espalda o abdomen y se extienden luego hacia la ingle.
  • Dolor recurrente que suele comenzar repentinamente y dura desde minutos a horas, seguido de periodos de descanso.
  • Náuseas y vómitos.
  • Ardor al orinar y frecuente necesidad de hacerlo.
  • Sangre en la orina o persistentes infecciones en el sistema urinario.
  • Expulsión de una piedra o de arenilla con la orinas.

Llamando al Médico

Como el dolor causado por los cálculos renales suele ser intenso, la mayoría de los afectados procuran inmediatamente atención médica. Los síntomas que requieren exploración médica son:

  • Orina turbia o con olor desagradable
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Debilidad

Frente a este cuadro, el doctor realizará un examen cuidadoso que incluye:

  • Análisis de sangre
  • Análisis de orina
  • Rayos X de los órganos pélvicos

Según el tipo de cálculos, se prescribe un medicamento para alterar la composición de la orina y así eliminarlos. Los que contienen calcio no se pueden disolver y requieren extracción quirúrgica.

Tratamiento

El tratamiento depende de la localización y tamaño del cálculo:

  • Cuando son pequeños, a menudo no producen síntomas y son eliminados sin hacerse notar.
  • Los que pasan a través del conducto urinario deben ser extraídos o triturados
  • Los localizados en la parte baja del conducto pueden extraerse insertando un catéter.
  • Los que se sitúan en la parte alta del conducto pueden requerir cirugía.

Una técnica nueva y prometedora consiste en romper los cálculos en trozos pequeños usando ondas sonoras. Esta técnica se conoce como litotripsia.

Cuidados

El mejor de los cuidados es su prevención. Esta puede realizarse de la siguiente manera:

  • Beber mucho líquido, especialmente si tiene gota y otras complicaciones relacionadas con los cálculos renales.
  • Reducir la ingestión de calcio, sal y proteínas.

Dieta preventiva de Cálculos Renales

Antes de establecer un programa dietético correcto es necesario determinar la naturaleza de los cálculos. los de oxalato y los de fosfatos requieren una dieta pobre en calcio y en ácido oxálico, mientras que los compuestos por ácido úrico se evitan de forma eficaz mediante alimentos de bajo contenido en purinas.

La formación de cálculos en las vías urinarias (pelvis renal, uréter) puede ser consecuencia de una enfermedad metabólica general (por ejemplo la gota) o de una alteración metabólica provocada por cualquier enfermedad (por ejemplo el hiperparatiroidismo), o bien puede asociarse a una infección de las vías urinarias o ser idiopática (es decir, sin causa determinada).

En la formación del cálculo concurren las siguientes causas:

la excesiva secreción urinaria de sustancias relativamente solubles en la orina; las modificaciones del estado físico de la orina (aumento de la concentración de sustancias disueltas con aporte hídrico modesto o variaciones en su grado de acidez);
la formación de un núcleo de origen alrededor del cual se produce la precipitación de la sustancia poco soluble. Este núcleo se halla en general constituido por material orgánico, como células descamadas, pequeños grumos de sangre o agregados bacterianos.

Reglas generales

La leche y derivados no son convenientes en los casos de cálculos de oxalato o de fosfatos

Se recomienda que el paciente ingiera al menos 2 litros de agua al día para garantizar la emisión de una gran cantidad de orina. Las aguas alcalinas (= bicarbonato) están indicadas en la litiasis úrica y las oligominerales en la litiasis fosfática y en la oxálica.
En las litiasis deben también evitarse las bebidas muy alcohólicas (digestivos, aperitivos, licores). Se debe reducir al mínimo el consumo de limón en las litiasis fosfática y oxálica.

El Objetivo de esta dieta

La dietoterapia de estas formas se halla orientada, por un lado, a reducir el aporte exógeno del material relativamente insoluble que ha determinado la formación y el crecimiento del cálculo y, por otro lado, a corregir las modificaciones del estado físico de la orina que pueden haber contribuido al desarrollo de tal proceso.

Se distinguen cuatro tipos fundamentales de cálculos: de oxalato de calcio, de fosfato de calcio, de urato y de cistina. En realidad con mucha frecuencia se forman cálculos mixtos, es decir, constituidos por dos o más de estas sustancias, Cálculo de oxalato. La litiasis oxálica es muy frecuente; cerca de la mitad de los cálculos de las vías urinarias son de oxalato de calcio.
El ácido oxálico es un producto terminal no esencial del metabolismo intermediario de nuestros tejidos.

La mayor parte de los pacientes que presentan cálculos de oxalato no registran ningún defecto en el metabolismo del oxalato.
En estos pacientes la litiasis renal está provocada por una eliminación excesiva de calcio a través de la orina o por una probable anomalía del estado fisicoquímico de la orina que predispone a la formación del cálculo, aunque la concentración de oxalato de calcio en la orina sea normal.

No obstante, una escasa minoría de pacientes padece una alteración congénita del metabolismo que determina una hiperproducción (y por consiguiente hipersecreción urinaria) de oxalatos.

La alimentación perseguirá la reducción en la medida de lo posible de la concentración urinaria de ácido oxálico y de calcio. Deben por tanto evitarse los alimentos ricos en ácido oxálico, aunque no pocas veces se observa una irritación de las vías urinarias incluso después de la ingestión de alimentos que presentan un modesto contenido de ácido oxálico (tomates, espárragos, judías verdes).
La reducción del calcio alimentario, indicado en los sujetos que presentan un aumento de la eliminación urinaria de calcio, se obtiene disminuyendo drásticamente o incluso evitando el consumo de leche y derivados. Cálculo de fosfatos. La precipitación de los fosfatos tiene lugar cuando la orina es menos ácida de lo normal. En tales condiciones el fosfato de calcio y el fosfato amonícomagnésico precipitan. La litiasis fosfática pura se halla casi siempre asociada a una infección urinaria crónica, con orinas no ya ácidas, sino constantemente alcalinas. Se podría considerar la posibilidad de corregir dicha alteración con un régimen alimentario acidificante (dieta hípercárnica), pero ello no está indicado, dado que la dieta aporta al mismo tiempo un exceso de fosfatos.
Por otro lado, en algunos casos la litiasis fosfática es secundaria a una litiasis oxálica (es decir, precipita primero el oxalato de calcio y luego, alrededor de éste, el fosfato de calcio): se recomienda por ello la reducción del consumo de alimentos ricos en ácido oxálico o en calcio.

Desde el punto de vista práctico, sea cual sea el origen de la litiasis fosfática asociada o no a una litiasis oxálica, se puede aconsejar un régimen pobre en calcio, con limitación de fosfatos.

Cuando coexista una infección crónica de las vías urinarias, el tratamiento estará orientado a la curación de ésta y la acidificación de la orina podrá conseguirse con medios farmacológicos.
Cálculo de ácido úrico. La litiasis úrica puede ser primitiva o secundaria a un estado dísmetabólico general caracterizado por una híperproducción endógena de ácido úrico.

El valor terapéutico de la dieta en la gota o en la hiperuricemia parece haber disminuido tras la reciente introducción de fármacos con la propiedad de aumentar la eliminación
urinaria de ácido úrico y de bloquear la formación de éste a partir de las purinas. La disminución de la concentración de ácido úrico en sangre, obtenida con estos medios, impide la precipitación en las articulaciones o en el sistema renal, evitando así las principales manifestaciones químicas de la enfermedad. Sin embargo, no puede despreciarse el papel de las purinas (presentes en una alimentación normal), en el mantenimiento de la concentración plasmática de ácido úrico, por muy variable que ésta sea.

Sujetos normales sometidos a una dieta carente de purinas presentan una disminución de ácido úrico en sangre; dicha disminución es incluso más marcada en los sujetos gotosos sometidos a la misma dieta. Además, las purinas de una alimentación normal casi duplican la excreción urinaria de ácido úrico. Por ultimo, en el complejo juego metabólico del que resulta el ácido úrico y en el que se crean las premisas para una disminución por su excreción urinaria, han de ser considerados también otros constituyentes de la dieta. Así, la frecuente coexistencia de obesidad impone una restricción calórica en la dieta, con objeto de obtener un adelgazamiento del sujeto. En cualquier caso, hay que recomendar moderación alimentaria, que de no ser respetada es a menudo causa de ataques gotosos agudos.

Otros constituyentes normales de nuestra alimentación pueden interferir en la formación y eliminación urinaria del ácido úrico. Tal es el caso, por ejemplo, de los aceites y de los alimentos ricos en grasas, de la fructosa contenida en la fruta, en el azúcar y en los dulces, del vino y de las bebidas alcohólicas en general. La dieta del individuo que padece gota debe por tanto ser moderada por cuanto respecta a la cantidad total de alimentos, relativamente pobre en grasas y limitada con cierto rigor por cuanto respecta sobre todo a los azúcares.

El ácido úrico es un producto del metabolismo de las purinas, de muy baja solubilidad en agua; por esta razón tiende a precipitar en los tejidos articulares y en la pelvis renal en forma de cálculos. Su concentración es de 4,5-5 mg por 100 ml de sangre en el hombre normal y de 4 mg en la mujer. En el individuo que padece gota dicha concentración aumenta, a veces de forma significativa (más del doble); se considera que ello se debe a un aumento de la formación de ácido úrico a partir de las purinas y a una disminución de la excreción del mismo a través de la orina. Las purinas son constituyentes de un grupo especial de proteínas, denominadas nucleoproteinas, presentes en cantidad importante en los núcleos celulares. Parte de estas purinas entran en el organismo a través de la alimentación y, liberadas por las nucleoproteinas por acción de los procesos digestivos normales, son absorbidas en el intestino y entran a continuación a formar parte de las nucleoproteinas de nuestros tejidos. Otras purinas proceden en cambio de las células de los tejidos, las cuales, al llegar al final de su ciclo vital, mueren y liberan el material químico que las constituye. Tanto las purinas procedentes de la alimentación como las procedentes de nuestras células pueden ser nuevamente utilizadas en la síntesis de otras nucleoproteinas destinadas a formar parte de nuevos elementos celulares, o bien pueden ser metabolízadas hasta la formación de ácido unen.

Cálculo de cistina. En esta forma de litiasis, rara, familiar y expresión de un defecto congénito en el metabolismo de los aminoácidos, se aconseja una reducción del aporte de aminoácidos sulfurados (metionina y cistina). Dicho régimen consiste en el consumo de una gran cantidad de vegetales y en una menor ingestión de alimentos proteicos.

Mañana

Leche 200/250 ml con te, café o cacao amargo, con poco azúcar; pan 40 g o 3 tostadas. La leche puede sustituirse con zumos de frutas o fruta fresca, evitando la de elevado contenido en azúcar (uva, caqui, plátano, melocotón, fruta en almíbar).

Mediodía

Arroz o pasta con salsa de tomate. No usar más de 10 g de aceite o mantequilla como condimento. Una ración de 100 g de carne o ave de corral o bien de judías o guisantes cocinados a gusto del consumidor. No utilizar mas de 10g de aceite o mantequilla como condimento. Pan 60 g. Verdura 200g con 10 g de aceite. Fruta 200 g. Un vaso de vino.

Noche

Caldo de verduras con o sin verduras, con 30/40 g de arroz o fideos, Queso 100 g o dos huevos preparados a gusto del consumidor con 10g de aceite o mantequilla. Verdura 200 g con 10 g de aceite. Pan 60 g. Fruta 200g

Como tentempié están permitidos. fruta, zumos de fruta, leche descremada, grisines.


ARTICULOS RELACIONADOS
Calculos de Vesícula
Sangre de Drago, savia que cura
Los Alimentos que Curan
Cuidando los Riñones
Que tipo de Alimentación Seguir

Warning: embed_me.html could not be embedded.

Warning: embed_me.html could not be embedded.
Warning: embed_me.html could not be embedded.