El brécol o bróculi es una verdura de aparición relativamente reciente en nuestro mercado, pero muy conocida en otros países como Italia o Estados Unidos.

No sólo es un excelente ingrediente gastronómico sino que ha demostrado tener gran cantidad de atributos como garante de la salud. Así, los estudios demuestran que tiene propiedades anticancerígenas, antianémicas, preventivas de la gastritis y reductoras de la función tiroidea y de la degeneración macular de la retina.

Pero no sólo es un tesoro para la salud: también es una joya en la mesa. Para la gran mayoría de los paladares, el brécol resulta menos oloroso y más aceptable que sus parientes de la familia de la col, como el repollo y la coliflor.

Un alimento muy completo

Generoso en vitaminas y en minerales, el brécol es una de las verduras más nutritivas. Una ración de 200 g de brécol cubre con creces las necesidades diarias de vitamina C de un adulto, ya que aporta casi el cuádruple de la que se necesita. También satisface enteramente los requerimientos diarios de ácido fólico y dos terceras partes de los de vitamina A. Sin apenas calorías, es una fuente notable de calcio, potasio, fósforo, hierro, vitaminas B1, B2 y B6 y también aporta dosis sustanciosas de yodo, cinc, cobre y manganeso.

Un protector de la salud

Los estudios sobre la efectividad del brécol en la prevención del cáncer son numerosos y, aunque las evidencias no llegan a ser irrefutables, apuntan a que ofrece quimioprotección, o sea, protección inespecífica frente a los agentes químicos que pueden provocar el cáncer. Además, el brécol puede actuar en el estómago como antibiótico y es capaz de eliminar o disminuir la población de la bacteria Helicobacter pylori, uno de los causantes de la úlcera de estómago.

Asimismo, su alto contenido en hierro, en clorofila y ácido fólico, hacen del brécol un alimento muy recomendable para personas con anemia, especialmente con anemia ferropénica, por déficit de hierro. También durante la menopausia es aconsejable su consumo pues contiene fitoestrógenos, con acción antiestrogénica similar a la de la soja, que permite paliar los síntomas de la menopausia.

También el hígado resulta beneficiado de las propiedades de esta verdura. El brécol ejerce una acción hepática compleja y se ha utilizado como estimulante de la llamada «depuración» interna del organismo. Un papel importante de esta depuración se realiza a través del hígado, verdadero receptor intermedio de todos los productos del metabolismo corporal. El brécol, capaz de estimular el trabajo hepático, puede interferir en algunos medicamentos, reduciendo su efectividad. Además de esta interferencia el brécol está contraindicado a personas que padecen hipotiroidismo.

Fuente excelente de vitamina C
Fuente de betacaroteno y fibra dietética
Contiene vitamina B5 y K

Puede ayudar a prevenir el cáncer

Es una flor comestible con beneficios extraordinarios para la salud. Pertenece a la familia de las crucíferas, al igual que el repollo, coliflor, nabo, rábano y berro.

El brócoli es un protector contra el cáncer, es rico en betacaroteno y vitamina C, dos antioxidantes nutricionales que han demostrado gran capacidad para prevenir el crecimiento de tumores malignos.

Además, contiene tres elementos con capacidad anticancerígena: el indol, sulfarano y el Fenetilisotiocianato.

El brócoli protege del benzopireno, un elemento muy cancerígeno que se origina en toda combustión: cigarrillo, estufas, escapes de autos.

Propiedades

Es un miembro de la familia del repollo y un pariente cercano de la coliflor, el brócoli contiene más nutrientes que cualquier otro vegetal. El brócoli contiene cantidades grandes de vitamina C y caroteno beta que son importantes como antioxidantes. Investigadores han concluido que el brócoli y otros vegetales crucíferos se deben incluir en la dieta semanal. Consumir alimentos altos en antioxidantes puede reducir el riesgo de algunas formas de cáncer y de enfermedades cardíacas.

Propiedades Nutricionales

1/2 taza de brócoli fresco cocido)
Calorías 23
Fibra dietética 2.4 gramos
Caroteno Beta
Proteína 2.3 gramos
Carbohidratos 4.3 miligramos
Vitamina C 49 miligramos
Ácido Fólico 53.3 miligramos
Calcio 89 miligramos
Hierro 0.9 miligramos

Cómo conservarlo

Conservar el brócoli, sin lavarlo, en bolsas plásticas grandes o perforadas en el recipiente para vegetales del refrigerador. El brócoli que no se refrigera, rápidamente se pone fibroso y leñoso. El brócoli mojado rápidamente se pone suave y con moho en el refrigerador —así que lávelo antes de usarlo. Conservar el brócoli fresco en el refrigerador de 3 a 5 días.

En la cocina

El brécol proporciona brillo y color a recetas sencillas, comparte cazuela con patatas, cebollas y zanahorias, y también puede ser el ingrediente estrella de recetas selectas como la de mousse de brécol. En definitiva, es una verdura digna de un plato sofisticado y al mismo tiempo idónea para dietas remineralizantes y depurativas.

El sabor suave y delicado del brécol combina con todos los cereales: al dente en arroces primaverales y germinados o en sopa junto a la quinoa o el mijo. Incluso cocido en su punto, durante unos tres minutos, puede dar un toque original a una ensalada multicolor.

Al ser una verdura de rápida cocción, también se puede añadir cortada en ramilletes a salteados de estilo japonés, junto a bolitas de calabaza, una zanahoria, nabos y unas flores de ajos tiernos. Con brécol también se elaboran cremas y sopas calientes aderezadas con comino, jengibre, eneldo, orégano, ajo o perejil.

Como prepararlo

Lave el brócoli con agua fresca del chorro (grifo). No permita que se sumerjan en agua pues perderá sus nutrientes. El brócoli fresco es delicioso crudo o cocinado. Cocine el brócoli al vapor de 3 a 4 minutos o sumérjalos en agua hirviendo el mismo tiempo. El brócoli cocinado demasiado tiempo se pone de color verde oscuro y pierde sus nutrientes, especialmente vitamina C.

Las hierbas y las especias que le dan más sabor al brócoli son: albahaca, eneldo, ajo, bálsamo de limón, mejorana, orégano, estragón y tomillo.

Volver arriba Volver al Inicio