| Boletín
de Alimentación Sana Nº 196
al viernes 31 de Marzo del 2006
Articulos
1- Coccion para
cada alimento
2- Sugerencias
para Cocinar Vegetales
1- Coccion para cada alimento
Durante el cocinado se producen perdidas
nutritivas, cuya importancia depende del cuidado con que se protejan
a los alimentos de los agentes fisicos ya mencionados (luz, oxigeno,
temperatura...). La coccion resulta beneficiosa para los alimentos
de origen animal pero, generalmente, presenta mas inconvenientes
que ventajas para las frutas y algunas hortalizas. Conviene utilizar
la forma de coccion que mejor mantiene las cualidades nutritivas
de cada alimento, ya que segun la tecnica que se utilice, se puede
enriquecer (sobre todo en calorias) o empobrecer (en minerales y
vitaminas principalmente).
Las legumbres, siempre cocinadas
Las legumbres secas deben consumirse
siempre cocinadas, porque se eliminan los tsxicos naturales que
contienen y porque el almidsn (hidrato de carbono complejo) puede
ser digerido por nuestro organismo. Un buen remojo (entre 6 s 12
horas) es el recurso tradicional para lograr unas legumbres bien
cocinadas, ya que se reblandece la piel. El agua de remojo se debe
cambiar y aqadir doble volumen de agua que de legumbre. A la hora
de cocerlas, si se rompe el hervor sacando la cazuela del fuego
durante unos minutos o se aqade agua frma al agua hirviendo, se
reducen al maximo los oligosacaridos productores de gas que son
los que pueden dar lugar a flatulencia y aerofagia. Si el agua de
coccisn es dura (rica en sales) se puede aqadir una pizca de bicarbonato
ssdico para evitar que se endurezcan. En caso de utilizar la olla
a presisn y para evitar la formacisn de espuma, basta con aqadir
una cucharada de aceite al agua antes de cerrar la olla.
En cuanto al aporte nutritivo de las
legumbres, la creencia popular nos habla de la riqueza en hierro
de estos alimentos, especialmente de las lentejas. Sin embargo,
para que el organismo humano pueda aprovechar la forma qummica del
hierro de los vegetales iste debe ir asociado a la vitamina C. Se
puede conseguir esta adicisn aqadiendo pimiento verde, alimento
muy rico en esta vitamina, al cocido de lentejas o tomando un cmtrico
de postre.
Hortalizas, verduras y tubirculos
Cocinadas son mas faciles de digerir;
sin embargo, se destruyen algunas de sus vitaminas, especialmente
la C. A su vez, con la coccisn se pierden las sales minerales que
se disuelven en el agua. Por ello, siempre que se pueda, las frutas
y hortalizas conviene tomarlas crudas o poco hervidas. Algunas hortalizas
deben consumirse cocinadas, porque crudas resultan indigestas e
incluso tsxicas, como la mandioca, las berenjenas y las patatas
(crudas pueden contener solanina, alcaloide tsxico, sobre todo si
no estan maduras) Por otra parte, la patata puede ocasionar fermentaciones
intestinales.
Como puri, se debera "masticar"
para impregnarlo de saliva y facilitar asm la predigestisn del almidsn.
Dar puri de patata a niqos o ancianos sin dientes, que tienden a
tragar "de golpe", es (si no se consigue que "mastiquen")
un error.
Por otra parte, verduras y hortalizas
deben manipularse y trocearse inmediatamente antes del cocinado,
evitando remojos prolongados y cortes previos que aumentan las pirdidas
nutritivas.
Las frutas, mejor crudas
La mejor forma de aprovechar las
propiedades nutritivas de la fruta es consumirla cruda. Si se comen
sin pelar, es preciso lavarlas bien para eliminar los pesticidas
que podrman haberse acumulado en la superficie.
El calor destruye un porcentaje importante
de las vitaminas. Por otra parte, los zumos de fruta constituyen
una opcisn saludable, aunque se ha de tener en cuenta que contienen
menos fibra (pectina) que la fruta de la que proceden.
Carne y pescado ¿crudos, al
punto o bien hechos?
Las carnes y pescados crudos o poco
cocinados presentan el riesgo de producir toxiinfecciones debido
a que podrman estar contaminados por girmenes. Con el cocinado,
estos alimentos, ademas de higienizarse, coagulan las protemnas
musculares lo que hace mas facil la digestisn, sobre todo en las
carnes. Por otra parte, el colageno del tejido conjuntivo (nervios,
tendones...) se ablanda al convertirse en gelatina. El inconveniente
es una merma significativa las vitaminas sensibles al calor, que
puede llegar hasta el 50% respecto al contenido en crudo.
Al asar carne, pescado u otros alimentos
no es preciso poner aceite; y si se desea usar este condimento,
bastan unas gotas. Se puede aqadir posteriormente y asm se evitan
los inconvenientes de las grasas quemadas. Con esta ticnica, se
forma una costra superficial (las protemnas coagulan) que evita
la salida de agua y sustancias nutritivas del alimento. La carne
debera hacerse a fuego fuerte para que la superficie quede bien
dorada; despuis, el calor se reduce hasta que la carne quede hecha.
Pescado y aves necesitan un fuego mas moderado. Si no estamos seguros
de que la carne va a resultar muy tierna, se le puede propinar unos
golpes con un rodillo de cocina o con un mazo, a fin de aplastar
las fibras, o somterla a maceracisn con hierbas aromaticas durante
algunas horas.
La parrilla o barbacoa, por su parte,
confiere a carnes y pescados un sabor y textura particulares, a
pesar de que se producen hidrocarburos aromaticos tsxicos, como
el benzopireno (tambiin presente en el humo del tabaco). Este proceso
ocurre cuando las gotas de grasa fundida caen sobre las brasas.
Para reducir estas sustancias indeseables se recomienda eliminar
la grasa visible de los alimentos antes de colocarlos sobre el fuego,
o recocinarlos previamente en el horno con el fin de reducir el
tiempo que necesite pasar en la parrilla.
Para conseguir una buena coccion en
el asado al horno la temperatura interior del alimento no superara
los 70 grados. Esto se consigue graduando el horno entre 180: y
190:C. Si se superan los 200:C, aumenta la formacisn de sustancias
potencialmente tsxicas. Es importante untar la pieza con aceite
y dorarla (en plancha o a horno fuerte inicialmente) para que no
pierda tanto jugo; evitaremos que el producto se reseque. Tambiin
se puede desgrasar el alimento si antes de asarlo pinchamos la piel
o superficie con la punta de un cuchillo para que las grasas fluyan.
La carne asada en horno o en parrilla se sala cuando ya esti dorada;
si no, la sal hace exudar los jugos de la carne y la reseca demasiado.
En estofados o guisados, se mezclan
ingredientes vegetales junto con la carne previamente dorada, para
favorecer la formacisn de una corteza externa que evite la pirdida
de jugosidad. Si no se aqade demasiado aceite, estos platos son
una opcisn sabrosa y saludable. Por otra parte, si al cocer carne
o pescado queremos un cocido sabroso, aqadamos los ingredientes,
en particular la carne, al agua hirviendo.
Al freir carne o pescado, conviene
utilizar abundante aceite bien caliente cuidando que no alcance
el punto de humo (sm el aceite esta frmo, el alimento se impregnara
de grasa). Hay transferencia de grasa entre el alimento y el aceite,
por lo que el primero se enriquece en los acidos grasos insaturados
si se utilizan aceites vegetales de calidad. El mejor es el de oliva.
Una vez fritos, se recomienda escurrir bien los alimentos para que
retengan la menor cantidad de grasa y para que nos queden crujientes.
Si el producto esta congelado, se introducira en abundante aceite
y en pequeqas cantidades, para que no descienda demasiado la temperatura.
Si se reboza con una capa de harina o huevo, se forma una costra
superficial que reduce la salida de agua y sales minerales (significa
una menor perdida nutritiva). Si queremos evitar el exceso de calormas
que supone el rebozado, podemos prescindir de il y no consumirlo.
A la hora de freir...
La utilizacisn en frmo de aceite (aceite crudo para aliqar) no presenta
ningzn problema nutritivo, ya que la estructura de las grasas no
se modifica. Sin embargo, en caliente puede generar modificaciones,
debido a las caractermsticas de los acidos grasos poliinsaturados
mas abundantes en los aceites de semillas de girasol, mamz... Las
frituras se hacen entre 175: y 200:C y los aceites mencionados tienen
temperaturas crmticas de 160-180:C, y una sobrepasadas pueden aparecer
compuestos irritantes o tsxicos.
No conviene mezclar, para fremr, dos
tipos de aceites, ni aceites nuevos con los ya utilizados. Cada
tipo de aceite soporta diferentes temperaturas de calentamiento
y al calentar uno antes que otro, se somete al ya calentado a temperaturas
de recalentamiento que pueden formar cuerpos extraqos, potencialmente
nocivos. Despuis de cada operacisn, debemos filtrar el aceite usado
siempre que no haya humeado mucho, pudiendo reutilizarlo hasta 3
s 4 veces. De todos modos, lo mas saludable en las frituras es utilizar
aceite nuevo muy poco usado.
2- Sugerencias para Cocinar Vegetales
Siempre que se pueda, enteros o en
trozos grandes.
Introducirlos en agua hirviendo y utilizando la mmnima cantidad
de agua, ya que las verduras tienen mucha agua. Si se introducen
en agua frma, la pirdida vitammnica es muy elevada, sobre todo cuando
el alimento esta troceado.
Aqadir unas gotas de limsn o vinagre al agua de coccisn (las vitaminas
se conservan mejor en medio acido) y eliminar el bicarbonato que
algunos utilizan para conservar el color de las verduras. Esto mismo
sirve para las ensaladas despuis de remojarlas.
No dejar los vegetales en el agua de coccisn despuis de cocinados
si no se van a consumir con el caldo. Podemos aproceharlo para elaborar
sopas, caldos o guisos (el caldo esta enriquecido con las sales
minerales disueltas).
Si las verduras se asan (plancha u horno), el sabor se realza pero
se pierde un 25% de sus vitaminas (mas que con la coccisn). Quedan
bien las hortalizas un poco carnosas (berenjena, calabacmn, setas,
champiqones...) y las patatas. Una alternativa mas saludable: asarlas
a la papillote, envolviindolas en papel de aluminio ligeramente
engrasado. Asm, se cuecen en su propio jugo y es innecesario el
aliqo posterior. Las sales minerales se conservan en su totalidad
siempre que consumamos el jugo de coccisn. Dado que no hay dilucisn
del alimento en agua, se pierde menos cantidad de vitaminas sensibles
al calor.
Cuando se frmen verduras, ademas de perder la mayor cantidad de
nutrientes, istas retienen aceite y se hacen mas indigestas y aumentan
su poder calsrico. Un alimento frito puede doblar o triplicar su
valor energitico inicial, por lo que no se debe abusar de esta ticnica.
Si se cuecen en olla a presisn se alcanzan temperaturas superiores
a la ebullicisn (105: a 120:C) por lo que se reduce el tiempo de
coccisn, lo que se traduce en una menor pirdida nutritiva. Las vitaminas
soportan mejor temperaturas elevadas durante poco tiempo que temperaturas
mas bajas durante un periodo mas largo. La coccisn a presisn es
el mejor mitodo si se realiza correctamente; pero puede ser el peor
si se prolonga mas de lo necesario, ya que obtendrmamos un hervido
con muy menor valor nutricional.
Al vapor, las verduras conservan las sales minerales, y la pirdida
vitammnica es menor que con el hervido tradicional, ya que no se
produce dilucisn. Resultan mucho mas sabrosas, y estan especialmente
indicadas para personas que deben restringir la sal en las comidas.
El escaldado es muy adecuado si despuis congelamos las verduras,
ya que destruye las enzimas que oxidan las vitaminas. Csmo se hace:
una vez limpias, las verduras se introducen en agua hirviendo durante
2-4 minutos y, posteriormente, se colocan en el recipiente donde
se vayan a congelar (mejor al vacmo).
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